El curso deportivo ya ha finalizado para el UEMC Baloncesto Valladolid, y al igual que en el curso académico debemos valorar el desempeño de los miembros de su plantilla y ponerles nota. Aunque la plantilla atesorara gran calidad individual, en lo colectivo faltaron fuerzas.
Bases
(9) Pau Isern. El de Saint Feliu es candidato al jugador mas talentoso de la plantilla, fue el líder indiscutible en el arranque de la temporada y 2º máximo anotado empatado con Iñaki Ordóñez. Talento a raudales para un base casi total y que opta a jugar en una categoría superior el próximo año.
(8,5) Pablo Marín. El sevillano formó una de las mejores duplas en la dirección de toda la liga junto a Isern, y supo asumir galones cuando el catalán se encontraba lesionado. Un perfil mas distribuidor pero que supo entender la propuesta de David Barrio a la perfección.
(6) Joseba Querejeta. Procedente de el Reína Proteínas Clavijo debido a una lesión de Pau Isern, el vasco jugó solo 3 partidos también por problemas físicos. Paso sin pena ni gloria por Pisuerga.
Escoltas
(9) Isaac Haney. El jugador americano vino para ser una referencia ofensiva y así cumplió el de Missouri, liderando la plantilla en puntos por partidos. Aunque tuvo un inicio algo irregular debido a la adaptación, se fue entonando para dejarnos su primera gran actuación en Morón dando la victoria a las ardillas con un 3+1. Varios partidos con 5 triples avalan su condición de tirador pero además Ice demostró firmeza atrás y trabajo en el rebote.
(9) Jacob Hanna. El jugador con pasaporte Cotonou destacó al igual que su compañero ‘rookie’ por su versatilidad y recursos. Desde ser el escolta suplente a echar una mano en la dirección de juego o posicionarse en el ala, Hanna se adaptó al rol que le fuera encomendado. Defendiendo al mejor jugador del equipo rival casi siempre y siendo el jugador con mejor rating ofensivo del equipo demostró ser el todoterreno perfecto.
(NC) Antón Bouzán. El asturiano llegó procedente de Zamora para dar algo de aire a la rotación. Conocido por David Barrio, el exterior sumó apenas 25 minutos con las ardillas.
Aleros
(5,5) Juan García-Abril. Capitán y llamado a dar un paso al frente, el pucelano se estancó sobretodo en la parcela ofensiva. Su físico y su entrega siguen aportando al equipo, pero subiendo solo un punto de media respecto al último año y empeorando sus porcentajes desde el triple, no queda otra que sentirse decepcionados con el canterano.
(7) Pablo Martín. Vino como complemento y aprovechó las oportunidades que le ofrecieron las lesiones de Carreño y el poco rendimiento de García-Abril. Supo jugar tanto de 3 como de 4 aportando tamaño y buenos apoyos tanto ofensivos como defensivos. Renovado para la próxima temporada.
(NC) Pau Carreño. El alero catalán venía con visos titular pero un sinfín de lesiones y recaídas impidieron verle mas de 20 minutos con la camiseta morada.
ALA-PIVOTS
(10) Iñaki Ordóñez. Pieza totalmente clave para David Barrio, el 4 formado en la cantera del FC Barcelona fue la baza mas segura de este Baloncesto Valladolid durante toda la temporada. Se pasó los 28 partidos de la temporada haciendo maravillas desde el poste y reboteando a buen nivel. Cumplió de 5 cuando tuvo que hacerlo y fue excelso en el 4 a tiempo completo. Una capacidad pasmosa para conseguir 2+1 y para valorar, convirtiéndose en el segundo que mas acumuló de su grupo. Niveles superiores le aguardan.
(7,5) Edu Arqués. El jugador mas veterano de la plantilla, llegó a mitad de curso debido a los problemas físicos en las posiciones interiores. Arqués fue una pieza muy solida en el rebote pero aún mas valiosa fue su capacidad de tiro, además de su experiencia para un grupo tan joven. Soldado ya conocido por David Barrio en Sant Antoni.
Pívots
(8) Fares Ochi. La torre de la plantilla morada fue algo irregular, mostrando partidos donde dominaba la pintura y otros en los que estaba mas desaparecido. Innegable es aún así todo el talento ofensivo que atesora tanto dentro de la pintura como fuera. Si bien este equipo no se caracterizaba por su acierto desde el 6,75, el tunecino fue toda una amenaza desde el perímetro. Sus puntos a mejorar, la movilidad en defensa y las faltas personales.
(8) Samuel Taiwo. El jugador con pasaporte húngaro venía como recambio natural de Fares Ochi y fue una grata sorpresa en cuanto a rendimiento. Intimidando en defensa gracias a su físico fue también un arma ofensiva con su verticalidad al aro y toque en la media distancia. Asumió importancia ante las lesiones del tunecino respondiendo en los dos lados de la pista.
(NC) José Montilla. El venezolano venido de Tercera FEB fue una incorporación con vista a la mejora de los entrenamientos y contó con poco protagonismo en cancha.
Entrenador
(7,5) David Barrio. Con una gran parte de la temporada siendo cabezas de grupo, el técnico castellano demostró tener ideas claras y que funcionaban. Trabajó con situaciones adversas de por medio con un equipo que compitió en todo momento, pero que al final se quedo sin físico y sin propuestas. Ya renovado para la próxima campaña, David fue un gran capitán para un barco que se hundió en la orilla.
Equipo
(6,5) UEMC Baloncesto Valladolid. Temporada en la que las ardillas debían hacer todo lo posible para regresar a la Primera FEB, y donde a pesar de dar buenas sensaciones en muchos puntos de el curso, cayeron estrepitosamente en primera ronda de playoff. Las lesiones, y la corta rotación cortaron de raíz una temporada que por momentos ilusionaba. Objetivo no alcanzado por parte del conjunto morado.





