El futuro de David Torres seguirá ligado al Real Valladolid hasta 2030. Tras hacerse oficial su renovación, el defensa vallisoletano compareció ante los medios para valorar un acuerdo que considera «una oportunidad súper buena» y que llega después de una temporada complicada tanto a nivel colectivo como personal.
El canterano reconoció que el pasado curso fue «muy duro» y explicó que uno de sus principales objetivos era «dejar atrás todo lo que pasó» para centrarse en recuperar sensaciones y continuidad sobre el césped. «He intentado mantener la regularidad y seguir superándome a mí mismo», señaló el central.
Una renovación con peso dentro del vestuario
David Torres admitió que las conversaciones para ampliar su vínculo con el club venían produciéndose desde hace tiempo, aunque remarcó que la prioridad siempre fue la situación deportiva del equipo. «Más allá de los casos individuales, lo importante era lo colectivo», afirmó.
El defensa también asumió el papel que debe desempeñar a partir de ahora dentro del vestuario. «Cuando renuevas y te dan esta nueva oportunidad, tienes que coger esa responsabilidad de más y saber que tienes un peso mayor en el equipo», explicó.
Además, puso en valor el trabajo de la cantera blanquivioleta y el crecimiento de los jugadores formados en el club. «Se está viendo que la gente de la casa es muy importante y que hay mucho talento», comentó.
«Aquí se sienten los colores de otra manera»
El vallisoletano recordó que lleva «toda la vida» en el club y aseguró que vivir el Real Valladolid desde dentro le hace entender la dimensión emocional que tiene la entidad para la ciudad.
«Yo he visto al Valladolid y he sentido los colores desde el primer día», explicó. En ese sentido, aseguró que tanto él como otros jugadores y trabajadores de la tierra intentan transmitir a los futbolistas que llegan desde fuera lo que representa el club. «El Valladolid es un club grande, un club histórico y tiene mucha responsabilidad», afirmó.
El central quiso destacar también el impacto que tienen los resultados en la afición y en todas las personas que trabajan alrededor de la entidad. «Hay mucha gente detrás, trabajadores y una ciudad que sufre mucho», comentó.
Permanencia, humildad y exigencia hasta el final
David Torres reconoció que las expectativas eran diferentes tras el descenso desde Primera División, aunque asumió que la realidad competitiva obligó a cambiar el enfoque inicial. «El fútbol no entiende de justicia y los resultados nos han llevado a esta situación», señaló.
El defensa destacó la importancia de haber afrontado el momento con «humildad», centrando todos los esfuerzos en asegurar la permanencia. También valoró las últimas victorias del equipo y dejó claro que el grupo no piensa relajarse en el tramo final del campeonato.
«Cada vez que nos ponemos la camiseta del Valladolid tenemos que dar el máximo», afirmó. «No defendemos solo a un equipo, también a unos trabajadores y a una afición que quiere ver ganar a su club».





