El Fundación Aliados visitará este sábado la difícil cancha del Bidaideak Bilbao, uno de los equipos más potentes de la Superliga BSR, que está clasificado para la Final Four, y ante el que los vallisoletanos esperan hacer un partido completo, con el ambicioso reto de ponerle las cosas difíciles a un rival de tan alto nivel.
El cansancio va haciendo mella en la plantilla morada, tras la participación en la Eurocup 2 y el anterior encuentro liguero en Málaga, pero todos los jugadores -aunque con Adrián Pérez algo tocado- han entrenado con normalidad, y con ganas de afrontar la recta final de la temporada arañando alguna victoria más.
Conseguirla en tierras vascas no será nada fácil, sobre todo, si como ha sucedido en varios encuentros, «se regala al contrario un cuarto» después de haber competido con buen criterio en los demás, dejando el triunfo, en bandeja de plata, al otro equipo. «En un mismo duelo, somos capaces de lo mejor y de lo peor. Y ha quedado claro que regalar un cuarto te condena, de ahí que el fin sea mantener la regularidad en el juego durante todo el choque, sin bajar la guardia en defensa y buscando las mejores opciones en los tiros a canasta», advirtió el técnico vallisoletano, José Antonio de Castro.
Además, ante Bidaideak Bilbao será importante mostrar intensidad desde el inicio, para impedir que se distancien en el marcador de manera temprana, porque «es un equipo muy potente, que esta temporada ha añadido a la canadiense Kathleen Dandenau, que es una ametralladora, y a Pablo Lavandeira Poyato, exjugador morado, para complementar una plantilla comandada por Asier García, que es su cabeza y su corazón; el colombiano Jhon Hernández, muy peligroso con la zurda; y Manu Lorenzo, uno de los líderes de la selección española», analizó.
El Fundación Aliados no tiene ninguna presión a estas alturas del curso, por lo que el objetivo es recuperar las buenas sensaciones como colectivo, con esa buena defensa que han desplegado en muchas citas y el mayor acierto posible en el lanzamiento, ya que esto es lo que les ha lastrado en muchas de las derrotas sufridas este año. Y, como de todo se aprende, De Castro ya está pensando en la próxima campaña, ya que la liga se va a reestructurar y será importante tener aseguradas las rotaciones para contrarrestar posibles bajas en los encuentros.





