El Real Valladolid dio un paso de enorme valor hacia la permanencia tras imponerse por 2-0 al Real Zaragoza en un duelo directo por la salvación que dejó alivio en el José Zorrilla. Los blanquivioleta hicieron valer su eficacia en las áreas y aprovecharon la ansiedad de un rival que volvió a mostrar sus problemas ofensivos.
El encuentro comenzó de la mejor manera posible para los de Fran Escribá. Apenas habían transcurrido cuatro minutos cuando un saque de esquina ejecutado por Lachuer encontró el remate de cabeza de Juanmi Latasa, que adelantó al Pucela con un testarazo preciso dentro del área pequeña.
Ese tanto permitió al conjunto vallisoletano jugar con mayor tranquilidad en un partido cargado de tensión por la situación clasificatoria de ambos equipos. El Zaragoza monopolizó por momentos la posesión, pero volvió a evidenciar su falta de pegada en los metros finales. El Real Valladolid, mientras tanto, se mostró sólido atrás y cómodo gestionando la ventaja.
En esa seguridad defensiva tuvo mucho peso Álvaro Aceves. El guardameta respondió con solvencia en las llegadas más peligrosas del conjunto aragonés y sostuvo a los locales cuando el partido entró en fases de mayor incertidumbre.
El choque avanzó con pocas ocasiones claras y mucho miedo a cometer errores. La trascendencia de los puntos en juego condicionó a ambos equipos, con ataques espesos y defensas imponiéndose constantemente. En la segunda mitad el Zaragoza asumió más riesgos y el encuentro se abrió ligeramente, aunque sin demasiada claridad. La ocasión más peligrosa llegó en el minuto 70, cuando Kodro estrelló un remate en el poste.
La recta final terminó de decantar el partido para los blanquivioleta. Primero, el Zaragoza desperdició una acción clarísima dentro del área por falta de entendimiento entre sus atacantes. Después, en el minuto 82, Soberón vio la tarjeta roja directa y dejó a los visitantes con diez futbolistas.
Con superioridad numérica llegó la sentencia definitiva y también una de las noticias más esperanzadoras de la tarde. En el minuto 85, el joven Ángel Carvajal firmó un estreno soñado. El atacante peleó un balón dividido tras un despeje defectuoso, robó la posesión al último defensor, superó al portero en el mano a mano y definió a puerta vacía para cerrar el 2-0. Un gol que desató la celebración en Zorrilla y que dejó una imagen de futuro en un momento decisivo de la temporada.
Con esta victoria, el Real Valladolid alcanza los 46 puntos tras 39 jornadas y consigue abrir una brecha importante respecto a la zona de descenso. El próximo compromiso para los de Escribá será el sábado 16 de mayo en El Sardinero, donde les espera el líder, el Real Racing Club de Santander.





