El VRAC Quesos Entrepinares dio un paso firme hacia el título tras imponerse por 24-11 al Inexo El Salvador en un derbi exigente que decidió el acceso a las semifinales de la División de Honor. El conjunto azulón mostró mayor eficacia en los momentos clave y supo administrar su ventaja ante un rival que peleó hasta el final, pero que terminó chocando contra la solidez defensiva quesera.
El encuentro arrancó con un ritmo alto y con ambos equipos tratando de imponer su plan desde el inicio. El VRAC encontró pronto el premio a su dominio territorial y abrió el marcador en el minuto 11 con un ensayo de Francisco González del Pino, culminando una larga fase ofensiva cerca de la zona de marca. Samuel Hollingsworth transformó la conversión para colocar el 7-0.
El Salvador respondió rápidamente desde el pie. Santiago Ortega Grandela mantuvo a los blanquinegros dentro del partido gracias a dos golpes de castigo convertidos en los primeros compases, ajustando el marcador hasta el 7-6 y demostrando que el derbi iba a decidirse en los pequeños detalles.
Sin embargo, el VRAC volvió a asumir el control del encuentro con autoridad. En el minuto 16, Martiniáno Cian amplió la ventaja tras una acción prolongada en campo rival, de nuevo transformada por Hollingsworth para poner el 14-6. Ni siquiera la inferioridad temporal de González del Pino, sancionado por reiteración de faltas, frenó el empuje de los de Diego Merino.
Antes del descanso llegó otro golpe importante para el conjunto colegial. Pablo Mateos posó el tercer ensayo azulón tras una jugada bien trabajada y Hollingsworth firmó una nueva conversión para establecer el 21-6 con el que se llegó al intermedio. El marcador reflejaba el dominio territorial y la mayor precisión del VRAC en las acciones decisivas.
Tras el paso por vestuarios, El Salvador reaccionó y elevó su intensidad defensiva en busca de la remontada. El esfuerzo tuvo recompensa en el minuto 46, cuando Juan Bautista logró un ensayo que devolvió la esperanza a los blanquinegros y redujo la diferencia hasta el 21-11.
Pero el VRAC volvió a demostrar madurez competitiva en el momento más delicado del partido. El conjunto local reforzó su defensa, controló mejor las fases estáticas y manejó el ritmo del encuentro con posesiones largas y juego al pie. Baltazar Taibo amplió la renta con un golpe de castigo que terminó dejando el definitivo 24-11.
El tramo final estuvo marcado por el desgaste físico y por la tensión propia de un derbi de máxima rivalidad. La expulsión temporal de Matheo Triki por juego sucio añadió todavía más dureza a los últimos minutos, aunque no modificó el desenlace de un partido en el que El Salvador nunca dejó de intentarlo.
Con esta victoria, el VRAC Quesos Entrepinares avanza a las semifinales de la División de Honor y reafirma su candidatura al título tras imponerse con autoridad y oficio en uno de los escenarios más exigentes de la temporada.





