El Fundación Aliados se enfrentará este domingo (13:00 horas), a domicilio, al CB Sureste Gran Canaria Santa Lucía, en el que será el último partido de la presente temporada liguera, sin nada en juego, ni por parte de los insulares, ni de los vallisoletanos, ya que este año no habrá descensos, y estos puntos no afectan a ninguno de los dos equipos.
Se trata, pues, de un “mero trámite” que implica un largo desplazamiento para el cuadro morado, puesto que se juega en el pabellón municipal de deportes de Vecindario, en el que los vallisoletanos tratarán de cerrar el curso de la mejor manera posible, con una última victoria que deje un buen sabor de boca.
Supondrá la despedida del Fundación Aliados de Matías Méndez y Paco García Quiles, que el próximo curso militarán en el Rhein River Rhinos alemán e Ilunion, respectivamente, y también servirá para que, los que han tenido menos minutos de juego durante la campaña, puedan disfrutar en la cancha, tal y como advirtió el técnico vallisoletano, José Antonio de Castro.
El conjunto insular cuenta con un plantel de gente muy veterana y experimentada, como Claudio González, José Cano o Moisés Santana que se mezcla con jóvenes como el irlandés Thomas Barnes, un jugador con un buen tiro, y que está dirigido por una institución del baloncesto en silla de ruedas como es Domingo Gil.
La plantilla morada saldrá hacia Gran Canaria el sábado, desde el aeropuerto de Villanubla, y regresará, tras pasar por Madrid a la vuelta, el domingo por la noche, habiendo puesto el broche final a una temporada en la que se podían haber conseguido más victorias, de no haber sido por la irregularidad en el juego y la falta de acierto en momentos clave de algunos partidos.





