El Real Valladolid afronta este domingo en Zorrilla un encuentro marcado por objetivos opuestos. Mientras el Deportivo de La Coruña llega jugándose gran parte de sus opciones, el conjunto blanquivioleta busca despedirse de su afición con una buena imagen y una victoria que permita cerrar el curso en casa con mejores sensaciones.
En la previa del encuentro, el entrenador del Pucela, Fran Escribá, dejó claro que el equipo no bajará la intensidad pese a no jugarse ya nada a nivel clasificatorio. El técnico aseguró que el plan será mantener la línea mostrada en Santander, donde el Valladolid ofreció una imagen competitiva hasta quedarse con diez jugadores.
«La idea sigue siendo la misma: ser un equipo intenso, serio y que busque portería», explicó el técnico, insistiendo en que el equipo quiere volver a competir al máximo frente a uno de los rivales más fuertes de la categoría.
Despedirse bien ante la afición
Uno de los mensajes más repetidos por Escribá durante la comparecencia fue el deseo de ofrecer una alegría a la afición de Zorrilla en el último partido en casa de la temporada.
El entrenador reconoció que el curso no ha sido sencillo para el entorno blanquivioleta, aunque recordó la mejoría mostrada en los últimos encuentros como local. «Queremos acabar lo mejor posible y si podemos darle una victoria a nuestra gente, mejor que mejor», señaló.
Garri, pendiente de evolución
En el apartado médico, Escribá confirmó que Garri sigue siendo duda para el choque de este domingo. El futbolista ya ha trabajado parcialmente con el grupo, aunque el cuerpo técnico esperará hasta última hora para decidir si entra en la convocatoria.
Además, recordó que Clerc no estará disponible por sanción y arrastra molestias físicas, mientras que el resto de la plantilla está disponible salvo los lesionados de larga duración.
Más protagonismo para jugadores con menos minutos
Pensando ya en el futuro, Escribá avanzó que en estas últimas jornadas continuará dando oportunidades a futbolistas que han tenido menos participación, especialmente a aquellos con contrato en vigor o con opciones de formar parte del proyecto del próximo curso.
El técnico explicó que el objetivo no es repartir minutos a modo de premio, sino obtener información útil de cara al futuro del equipo. En esa línea, dejó entrever que seguirán apareciendo jugadores jóvenes como Galde, cuyo debut valoró positivamente tras el encuentro en Santander. Sin embargo, descartó en principio una despedida de Chuki sobre el césped de Zorrilla.
Un Deportivo «por méritos propios» en la pelea
Sobre el rival, Escribá no escatimó elogios hacia el RC Deportivo, al que calificó como uno de los mejores equipos del campeonato. El preparador destacó su regularidad, la experiencia de la plantilla y su rendimiento lejos de casa. «Está ahí por méritos propios», afirmó, aunque dejó claro que el Valladolid intentará impedir cualquier celebración en Zorrilla.





