El Caja Rural Aula Valladolid cayó en su vital partido ante Zonzamas y se complica la permanencia en la Liga Guerreras Iberdrola (29-25). Las blanquiazules aún tienen opciones de jugar en la máxima categoría, pero ya no dependen de ellas mismas para hacerlo. Tendrán que ganar sus partidos y esperar los resultados de los encuentros que aún le quedan por delante a Zonzamas.
El mal comienzo lastró a las blanquiazules, que no encontraron la manera de frenar el ataque de las locales no de romper su defensa durante el comienzo del choque. Ni un solo gol en los primeros cinco minutos, una losa pesada con la que el equipo blanquiazul tuvo que lidiar (4-0).
Por si fueran pocos los problemas que se acumularon en estos primeros instantes, una exclusión muy temprana de Savina Bergara complicó aún más las cosas a las vallisoletanas. Esa salida obligó que Rujas tuviera que pedir un tiempo muerto para frenar la sangría de goles y conseguir activar el ataque vallisoletano. Se equilibró el partido tras el parón del técnico blanquiazul, pero las pucelanas aún arrastraban la desventaja de cuatro goles.
Fueron limando poco a poco las visitantes apoyadas en un Inoa Lucio muy acertada y en los lanzamientos de Naroa Baquedano (7-8, min.17). El choque entró en una fase de locura, con jugadas muy rápidas y muchos errores en lanzamientos fáciles por ambos equipos. La tensión se mascaba. Y la velocidad también.
En un último minuto loco, el Caja Rural Aula Valladolid consiguió empatar (13-13) después de que las locales erraran un siete metros y Savina Bergara cazara el rechace de la portera para anotar desde los seis metros. Las blanquiazules habían superado su mal inicio y se la iban a jugar todo a una carta de 30 minutos.
La vuelta del vestuario trajo la primera ventaja del partido para las de Rujas (13-14), aunque la igualdad iba a mantenerse muchos minutos más (15-15, min. 35). El técnico vallisoletano trataba de mantener el mayor número de rotaciones para intentar que sus jugadoras llegaran con las piernas frescas a los minutos finales del partido, pero el cansancio empezaba a hacer mella. Y eso se notaba.
Como en el partido de Huerta del Rey, las blanquiazules empezaron a tener problemas para superar a Alicia Robles, cosa que aprovecharon las canarias para poner dos goles de ventaja en el marcador (19-17, min. 43). De nuevo se vio obligado Rujas a pedir un tiempo muerto para tratar de dar la vuelta a un partido donde cada gol parecía un mundo. Aquí llegó una de las claves del partido, cuando Polina Gorbatsjova fue descalificada. El técnico blanquiazul se quedó sin una de sus rotaciones, lo que obligó a sus jugadoras a tener que jugar más minutos.
A falta de diez minutos para el final, las vallisoletanas aún perdían por dos goles (23-21). Un resultado que les pesaba en la cabeza y en las piernas a pesar de que aún quedaba mucho tiempo por delante. Esos dos goles dde ventaja aún se mantenían cuando restaban cinco minutos para que acabara el partido (24-22).
Tuvo balón para empatar el equipo vallisoletano a menos de tres minutos para el final, pero la precipitación acabó con sus opciones de sumar algo en canarias. Ahí supieron las canarias manejar mejor el tiempo del partido, bajarlo de revoluciones y sumar una victoria que era trascendental para los dos equipos.





