El Caja Rural Aula Valladolid cogía carretera hasta el Mediterráneo con la caña en la mano, concienciado de la necesidad de pescar unos preciados puntos que le alejen de la zona caliente de la clasificación. Misma meta que perseguía su anfitrión y rival, un BM Morvedre también acosado por la urgencia que supo templar los nervios mejor que el equipo pucelano.
Los nervios de la situación se notaron en los primeros compases del partido, en los que Morvedre salió más incisivo y el Aula más centrado en no cometer errores en defensa. Con esta premisa, el partido se convirtió en un cara a cara marcado por el equilibrio goleador, donde el Caja Rural Aula ponía su contrapeso en el contraataque.
El equipo de Salva Puig no supo aprovechar ni la exlusión de Lilly Torok, primero, ni la de Fernanda Pinhate, después, para imponer una autoridad que con el paso de los minutos se ponía en manos de un Morvedre que colocaba un 9-6 en el marcador; escenario que obligaba al técnico pucelano a pedir un tiempo muerto que aclarara las ideas. Esa pausa no sirvió para espantar nubarrones. Bloqueado en estático y errático en los pases finales, el Caja Rural Aula sufría ante un rival más confiado que defendía su renta con uñas y dientes.
El brillo y el ímpetu de Sandra Monteagudo ayudó a meter el marcador en una baldosa y dejar una puerta abierta a la remontada en la segunda mitad.Segunda mitad que comenzó con el 13-12 en el luminoso del René Marigil y con el Caja Rural Aula en aparente estado de efervescencia, como demostró el tempranero gol de Kadi que reseteaba el partido.
De nuevo un espejismo, la imprecisión en ataque se convirtió en pólvora en las manos de las valencianas, que recuperaron la distancia perdida a golpe de contraataque (16-13), exprimiendo cada parada de Paola Santos para apagar el ánimo inicial vallisoletano.
El periodo de sequía goleadora en el que entró el partido -más de cinco minutos con el marcador congelado- corría en contra del equipo de Salva Puig, que no pudo aprovechar esos minutos de ceguera anotadora del Morvedre para devolver el equilibrio al marcador. Cuando los goles volvieron a aparecer en el partido caían con más celeridad del lado del Morvedre, que engordó su renta hasta los siete goles (24-17) que obligan al Caja Rural Aula a buscar oxígeno en las cuatro jornadas restantes.
Ficha técnica
(24) BM Morvedre: Paola Santos (portera), Fernanda Pinhate (1), Martina Catala (1), María Pérez (4, 2p), Lilly Torok (5), Andrea Claramonte (3), Lucía Julve (5)-Siete inicial- Khadija Lafsahi (-), Rebeca López (3), Candelaria Cuadrado (portera suplente), Sara Palanques (1), Remei Gallart (-), Delfina Ojeda (-),Suhana Bayonas (1), Carla Zalvez (-).
(17) Caja Rural Aula: Carmen Sanz (portera), Nerea Patiño (4,1p), Sandra Monteagudo (4), Polina Gorbatsjova (1), Kadi Jallow (1), Savina Bergara (2), Amaia González de Garibay (2) -Siete inicial-Marisol Carratú (portera suplente), Ángela Zurni (1), Inoa Lucio (1), María Guerra (-), Moníca Gutiérrez (-), Jimena Arriaga (1).
Parciales cada 5 minutos: 2-3, 5-4, 8-6, 11-8, 11-10, 13-12 (descanso) 16-13, 17-14, 18-14, 21-15, 23-16, 24-17 (final).
Árbitros: Fernanda Espino y Roland Sánchez. Excluyeron a Lily Torok, Fernanda Pinhate, Sara Palanques, María Pérez, Delfina Ojea por el BM Morvedre y a Kadi Jallow (2), Nerea Patiño por el Caja Rural Aula.
Incidencias: Partido correspondiente a la vigésimosegunda jornada de la Liga Guerreras Iberdrola, celebrado en el Pabellón René Marigil.


