El Real Valladolid ya ha dejado atrás el duro empate cosechado en Ceuta y centra su atención en regresar a la senda de la victoria este domingo ante el Córdoba. Miguel Rubio ha comparecido este miércoles en la sala de prensa del Estadio José Zorrilla para analizar el momento del equipo y asegurar que el vestuario está preparado para afrontar el próximo compromiso.
El central blanquivioleta reconoció que el empate en el Alfonso Murube, después de encajar el tanto en el último minuto, supuso un golpe para el grupo. «El resultado del otro día fue un buen palo para el equipo porque estuvimos cerca», explicó Rubio, quien considera que el Pucela hizo méritos suficientes para llevarse los tres puntos.
«Creo que el equipo fue claramente superior, creo que merecimos la victoria», señaló el defensor, que destacó también la capacidad del conjunto vallisoletano para aguantar el partido en líneas generales hasta esa acción final.
Ahora, el objetivo pasa por convertir ese disgusto en una reacción ante su afición. «El equipo ya está repuesto, está trabajando otra vez con muchas ganas de afrontar el partido en casa, de dar una alegría a la afición y de llevarnos los tres puntos», afirmó.
Cerrar antes los partidos
Uno de los asuntos abordados durante la comparecencia fue la dificultad para mantener una ventaja corta en los minutos finales. Rubio considera que se trata de una situación habitual en el fútbol, especialmente cuando el equipo visitante no consigue sentenciar el encuentro. «Cuando estás jugando fuera de casa con un resultado corto, lo normal es que en los últimos minutos sufras y que el equipo contrario tenga alguna ocasión de empatarte», explicó.
En el caso del Pucela, el defensa entiende que hubo oportunidades para haber evitado ese escenario. «Tuvimos ocasiones para haber sentenciado antes el partido y habernos llevado la victoria», apuntó. La solución pasa, a su juicio, por mejorar en dos aspectos: «Trabajaremos para cerrar antes los partidos y, en caso de que no se cierren, ser un poco más sólidos en ese aspecto e intentar no conceder».
Rubio también rechazó centrar exclusivamente en la defensa los problemas derivados de un gol encajado. «Cuando te meten un gol se puede ver involucrado todo el equipo y cuando marcas un gol también se ven involucradas todas las líneas», afirmó. El central considera que el equipo mostró una buena versión en Ceuta. «Creo que el equipo en líneas generales estuvo bastante sólido, concedimos poco», valoró, antes de recordar que también generó suficientes ocasiones para haber ampliado su ventaja.
«Trabajaremos para cerrar antes los partidos y ser más sólidos»
Rubio ya está recuperado
La comparecencia sirvió también para confirmar que Miguel Rubio está completamente recuperado de la lesión que le había apartado de los terrenos de juego. «No, ya estoy perfecto, completamente recuperado y a disposición del equipo», aseguró el jugador, que explicó que sufrió “una pequeña lesión” y que el trabajo con los servicios médicos permitió completar su recuperación.
«Con el servicio médico que tengo, que es fantástico, a recuperar. He ido hace dos semanas y ya estoy completamente recuperado», indicó. Su regreso supone una alternativa más para el técnico blanquivioleta, que ha vuelto a contar con él desde que está disponible.
El Córdoba, próximo obstáculo
Rubio también analizó al próximo rival del Real Valladolid. El Córdoba llega a Zorrilla después de un inicio que, según reconoció el central, no está siendo el esperado, aunque advirtió de la entidad del conjunto andaluz. «Es un grandísimo equipo», señaló el futbolista, que no quiere conceder importancia a la dinámica del rival. El objetivo del Pucela será aprovechar el factor campo para comenzar a construir una trayectoria sólida como local.
«Sobre todo aquí en casa, el equipo está comprometido para hacernos fuertes», afirmó Rubio. El defensor considera que esa fortaleza en Zorrilla será importante para el desarrollo de la temporada: «Sabemos que para que el año vaya bien, y pues vayamos para arriba, en casa debemos conceder poco».
Un gol que Rubio ha revisado muchas veces
La acción del empate en Ceuta sigue presente en el vestuario. Rubio reconoció que ha revisado en numerosas ocasiones la jugada del tanto encajado para tratar de encontrar aspectos que puedan corregirse. «Obviamente cuando hay una situación así, la ves mucho, para analizar todo, y más cuando duele verlo, la verdad, no es fácil», explicó.
El objetivo, eso sí, no es quedarse anclado en el error, sino utilizarlo como aprendizaje de cara a las próximas jornadas. Rubio también se refirió al incidente ocurrido durante el viaje de regreso del equipo, cuando un menor accedió al autobús. El futbolista destacó por encima de todo que la situación terminó bien.
«Lo más importante fue que el chico estuvo bien, no tuvo ningún problema, que podía haber sido una tragedia», relató. El jugador reconoció que fue «una situación muy difícil, de humanidad, que te hace reflexionar un poco sobre la vida», y valoró que finalmente el menor se encontrara bien.





