Fran Escribá ha puesto el foco en la falta de producción ofensiva como una de las principales carencias del Real Valladolid antes de visitar este domingo a la AD Ceuta. El técnico blanquivioleta reconoce que su equipo necesita generar más ocasiones y situaciones de gol después de haber marcado únicamente dos tantos en las cinco primeras jornadas.
«La necesidad de mejorar la capacidad ofensiva» es, según Escribá, el principal aspecto que debe corregir el conjunto vallisoletano. El entrenador asegura que el cuerpo técnico está trabajando especialmente en ese apartado y admite que el equipo debe encontrar alternativas hasta conseguir una estructura más estable.
«No estamos generando las situaciones de gol que queremos»
Escribá considera que el problema no pasa únicamente por los delanteros. A su juicio, el Real Valladolid está llegando a posiciones cercanas al área, pero no consigue convertir esas aproximaciones en ocasiones claras.
«Hemos llegado relativamente bien a situaciones cercanas a área, pero nos hemos difuminado», explicó. El técnico también señaló que los delanteros están teniendo una participación menor de la deseada y que el equipo debe conseguir que intervengan más en las zonas de tres cuartos y último tercio.
En este sentido, Escribá no atribuye la falta de gol a una ausencia de calidad individual, aunque sí reconoce que el Valladolid no cuenta, al menos de partida, con un futbolista llamado a alcanzar una cifra elevada de tantos. «Necesitamos la aportación de mucha gente», apuntó.
El entrenador también asumió parte de la responsabilidad colectiva al recordar que los delanteros han recibido pocas situaciones claras: «No le podemos achacar ni a Robin ni a Latasa que han sido los que han ido de inicio en los partidos estos, es que les hemos dado seis ocasiones de gol y no han metido ninguna. Les hemos dado muy pocas opciones de juego».
Los problemas defensivos, también a balón parado
La otra área de preocupación está en la defensa. Escribá reconoció que el equipo fue débil en las dos áreas durante la derrota ante el Real Oviedo y puso especial énfasis en las transiciones y las acciones a balón parado.
Según explicó, el Valladolid concedió nueve transiciones en la primera parte del último encuentro, varias de ellas originadas por errores propios en ataque posicional. Además, los dos primeros goles del Oviedo llegaron a balón parado.
«Es una responsabilidad individual, lo que pasa es que nos afecta al colectivo», señaló sobre las acciones de estrategia. La llegada de Miguel Rubio, que ya ha trabajado con el grupo y estará disponible para viajar a Ceuta, puede reforzar precisamente ese aspecto.
Escribá rebaja el concepto de urgencia
El técnico vallisoletano también quiso poner en contexto el mal inicio liguero y descartó que el partido ante el Ceuta deba afrontarse como una situación límite. «Hemos hecho un mal partido, hemos tenido una derrota dura y desagradable para todos, nosotros los primeros», reconoció, aunque recordó que el Real Valladolid está todavía en la quinta jornada y que la plantilla ha incorporado 16 jugadores nuevos.
Escribá considera que el equipo se encuentra todavía en construcción y pidió perspectiva después de un comienzo que, pese a no ser el deseado, considera posible dentro de las circunstancias que rodean al conjunto blanquivioleta. «Es necesidad, pero no es urgencia», resumió al diferenciar la situación actual de la vivida durante el tramo final de la pasada temporada, cuando el objetivo de la permanencia estaba mucho más definido.
El entrenador tampoco espera que la situación clasificatoria del Ceuta convierta el encuentro en un partido condicionado por los nervios. El conjunto caballa todavía no ha puntuado, pero Escribá considera que ambos equipos afrontan el duelo con el mismo objetivo: sumar los tres puntos y mejorar su posición.
Miguel Rubio vuelve; Ojeda y Dani siguen fuera
En el apartado médico, Miguel Rubio ya se ha incorporado al trabajo con el grupo y estará disponible para el desplazamiento. No ocurre lo mismo con Ojeda, que continúa recuperándose de su lesión, mientras que Dani todavía necesitará «alguna semana más». Escribá también explicó que el Real Valladolid desplazará a tres porteros a Ceuta debido a la complejidad del viaje y a la necesidad de cubrir cualquier eventualidad durante la estancia del equipo.
Escribá pide un paso adelante a Homan
El técnico también se refirió a Homan, que llegó al equipo con falta de ritmo y todavía no ha disfrutado de minutos. Escribá destacó su potencial, pero le reclamó una mayor regularidad en el trabajo diario.
«Tiene que dar un paso más», afirmó el entrenador, que considera que el jugador tiene «calidad» y condiciones para convertirse en una pieza importante. Escribá puso como ejemplo la competencia con Iván Alejo y señaló que Homan debe demostrar desde los entrenamientos que está preparado para reclamar su oportunidad.
El técnico también respaldó a Julien Ponceau después de su discreto partido ante el Oviedo y recordó que las ausencias de Lachuer, Ojeda y Dani condicionaron al centro del campo, una zona que considera determinante tanto para el funcionamiento defensivo como para la generación ofensiva.





