Fran Escribá ya tiene en marcha el nuevo Real Valladolid. El conjunto blanquivioleta arrancó este miércoles la pretemporada (aunque llevaban desde el lunes ya con trabajo separado) con una plantilla todavía amplia, muchas piezas por encajar y cinco semanas de trabajo por delante antes del inicio de la competición. El técnico pucelano compareció ante los medios en la primera rueda de prensa del curso para analizar una preparación que estará marcada por la adaptación, la competencia interna y la definición del grupo definitivo.
El entrenador explicó que esta primera semana estará enfocada principalmente a recuperar sensaciones tras las vacaciones y a que los jugadores se familiaricen con la metodología de trabajo. «Es una primera semana de toma de contacto, de vuelta al esfuerzo», señaló Escribá, antes de apuntar que a partir de la próxima semana comenzarán a introducir más conceptos tácticos.
La pretemporada tendrá también un componente colectivo con una concentración fuera de Valladolid y la disputa de varios amistosos. «La idea es irnos unos días fuera, estar juntos y por el camino jugar los cinco, seis o siete amistosos que podamos jugar», explicó el técnico, que espera llegar al estreno liguero «en el mejor momento posible».
Una plantilla amplia que deberá reducirse
Uno de los asuntos centrales de la comparecencia fue el elevado número de futbolistas con los que cuenta actualmente la plantilla. Escribá reconoció que es una situación poco habitual en su carrera, aunque aseguró que el cuerpo técnico está preparado para gestionarla. «Nunca había tenido tantos. Podemos estar en los 30 más porteros y alguno más, pero nos estamos organizando bien», afirmó.
El entrenador insistió en que todos los jugadores tendrán las mismas oportunidades durante la pretemporada, independientemente de sus posibilidades de continuar o salir. «El trato en cada ejercicio, en el día a día, tanto en lo personal como en lo profesional va a ser exactamente igual para todos», aseguró.
Eso sí, el técnico asumió que habrá movimientos antes del cierre de mercado. Con una plantilla cercana a los 30 jugadores, Escribá considera que «mínimo siete u ocho jugadores tienen que salir», aunque no quiso establecer nombres ni situaciones concretas.
«Ahora mismo no tengo cruces puestas sobre nadie en concreto. Todos tienen que saber que el puesto hay que ganárselo», explicó el técnico, que considera que la competencia interna puede ser una de las claves para elevar el nivel del equipo.
Juventud, talento y versatilidad como apuesta
El entrenador valoró positivamente las primeras incorporaciones del verano y destacó especialmente el perfil buscado por la dirección deportiva. «Hemos firmado calidad, juventud, gente con mucho apetito y mucho hambre», señaló.
Sobre los nuevos jugadores, resaltó las buenas sensaciones de los neerlandeses Kaj de Rooij y Robin van Duiven, así como la adaptación de Víctor Fernández, Dani Pérez y Luis Chacón.También incluyó en ese grupo a los futbolistas recuperados tras cesión o lesión, como Arnu, Jorge Delgado o Trigueros.
Precisamente, sobre estos últimos, Escribá destacó la versatilidad como una de sus principales virtudes. «No son jugadores de una sola posición. En el fútbol de hoy en día es fundamental», explicó. En el caso de Chacón, valoró su capacidad para mejorar el juego del equipo: «Es de esos jugadores que te hace jugar mejor».
Un equipo que vuelve a ilusionar a Escribá
El técnico también habló de su idea futbolística y de las expectativas para la temporada. Aunque reconoció que todavía queda trabajo por delante, aseguró sentirse ilusionado con el grupo que está formando. «Yo me ilusiono enseguida. La sensación que tengo a día de hoy es que son jugadores con descaro, con juventud y con ganas», afirmó.
Escribá recordó que el pasado curso se logró el objetivo de una permanencia cómoda, aunque admitió que esperaba una clasificación mejor. Ahora mira al nuevo campeonato con ambición: «Me apetece ver el primer partido y llegar a la liga. Este tipo de jugadores me ilusiona mucho como entrenador».
Alejo, una pieza importante dentro y fuera del campo
Por último, el técnico analizó la situación de Iván Alejo, uno de los futbolistas con los que cuenta desde la pasada temporada y que puede desempeñar diferentes roles. «Nos aporta carácter, alegría y además integra muy rápido a todos en el grupo», destacó Escribá, que considera al jugador vallisoletano una pieza importante tanto dentro como fuera del terreno de juego.
Con el mercado todavía abierto y una plantilla en construcción, el Real Valladolid afronta una pretemporada en la que Fran Escribá busca moldear un equipo competitivo y devolver la ilusión a una afición que, como reconoció el propio entrenador, «lo necesita después del par de años que lleva».





