El Aula Valladolid ha comunicado oficialmente a la Real Federación Española de Balonmano (RFEBM) su decisión de renunciar a la plaza de su equipo filial en División de Honor Plata para la próxima temporada. Una medida que la entidad vallisoletana justifica por motivos de sostenibilidad económica y por la necesidad de concentrar sus recursos en el objetivo deportivo de regresar a la Liga Guerreras Iberdrola.
El descenso del primer equipo a División de Honor Oro ha provocado una reducción de algunos ingresos para el club, un nuevo escenario que ha llevado al Aula a descartar la continuidad de su filial en la tercera categoría nacional. Según explica la entidad, competir de forma simultánea en ambas categorías suponía un esfuerzo económico que podía comprometer la estabilidad global del proyecto.
«El club busca priorizar la estabilidad de todo el proyecto», recoge el comunicado emitido por la entidad, que asegura que la decisión responde a un análisis profundo de la situación económica y deportiva.
El Aula Valladolid destaca, además, que ha conseguido mantener prácticamente la totalidad de la plantilla del pasado curso con el objetivo de pelear por el ascenso inmediato a la máxima categoría del balonmano femenino español. La continuidad del bloque, señala el club, «es una muestra de la confianza en el proyecto deportivo» y permitirá construir una base sólida para afrontar el reto del regreso a la Liga Guerreras Iberdrola.
Una sanción federativa por la retirada del filial
La renuncia a la plaza en División de Honor Plata también ha tenido consecuencias disciplinarias. Según publicó el Diario de Valladolid, el Comité de Competición de la Real Federación Española de Balonmano ha impuesto al Aula Valladolid una multa de 3.000 euros por comunicar su decisión un día antes de la celebración del sorteo de la competición.
La resolución federativa considera la retirada como una infracción grave, en aplicación del artículo 33.2.a del Régimen Disciplinario, y además establece la prohibición de participación en División de Honor Plata durante la temporada 27/28 en caso de que el equipo lograra la clasificación deportiva.
El club, en su comunicado, no hace referencia a la sanción, pero sí insiste en que la decisión responde a la intención de mantener un proyecto «ambicioso pero sostenible a largo plazo», con el primer equipo como principal foco de actuación tras el descenso sufrido la pasada temporada.





