La ida de los octavos de playoff de ascenso a Primera FEB nos dejó con un apabullante triunfo del CEB Llíria por 102-75. Una diferencia de 27 puntos, que solo deja al UEMC Baloncesto Valladolid con la opción de hacer una remontada memorable si quiere avanzar de ronda.
Este sábado a las 19:00 horas las ardillas se verán ante una cita con la épica en Pisuerga. Remontar dicha desventaja es muy difícil, pero no imposible. La historia da motivos para creer, ya que en el curso pasado el Fibwi Palma consiguió levantar un -29 frente al Caja 87.
David Barrio también cuenta con un precedente de la temporada anterior con el Básquet Sant Antoni, el cual se quedó a las puertas de sobreponerse a una derrota por 22 puntos y forzó la prorroga. El propio entrenador morado mandaba un mensaje de esperanza a su afición en rueda de prensa: «Si fuera imposible no estaríamos aquí».
Casi todos los jugadores de la plantilla estarán disponibles con la excepción ya conocida de Joseba Querejeta por lesión. Aunque es un problema que ya fue señalado en los últimos compromisos pucelanos, la defensa sigue siendo una gran debilidad de los morados. 202 puntos en los dos anteriores encuentros es algo «intolerable» para Barrio y una de las claves por las que pasa la remontada.
Tras el decepcionante resultado en Llíria, es el turno de Pisuerga para certificar si la temporada de este UEMC Baloncesto Valladolid tiene mas capítulos.





