La Cúpula del Milenio acoge este fin de semana la celebración de la XVIII Final de la Liga Nacional EVO-PRESAS 25/26. La competición a más de 600 parejas procedentes de toda España, que lucharán por el título en las modalidades de movimiento y parado tras clasificarse durante la temporada.
La cita pone el broche al mayor circuito competitivo de futbolín del país, la Liga Nacional de Futbolín (LNF), en la que este curso han participado más de 2.500 equipos a través de ligas locales, másteres y torneos oficiales. Solo los jugadores que han logrado su clasificación por méritos deportivos podrán disputar esta fase final, cuya inscripción y participación son gratuitas para todos los equipos clasificados.
La competición alcanza este año su decimoctava edición y, junto al Campeonato Nacional que se disputa cada mes de diciembre, constituye uno de los grandes referentes del futbolín de competición en España.
Regreso a una ciudad con historia
La Final de la Liga Nacional nació precisamente en Valladolid, donde se disputaron sus primeras ediciones en el pabellón de La Flecha, en Arroyo de la Encomienda. Posteriormente adoptó un formato itinerante y ha pasado por localidades como La Estrada, Benavente, Boecillo, La Bañeza, Zaragoza o Sevilla antes de regresar a la capital vallisoletana.
El presidente de la Liga Nacional de Futbolín y director general del Grupo Presas, José Presas Zobra, destacó que el torneo supone «una gran fiesta del futbolín español», además de servir para seguir impulsando un deporte que, según señaló, «forma parte de nuestra cultura popular y ha sabido evolucionar hasta convertirse en una competición moderna, atractiva y de altísimo nivel».
Organización y colaboración
La organización del evento corre a cargo de la Fundación Eusebio Sacristán y la Liga Nacional de Futbolín, con la colaboración de Caja Rural de Zamora, la Concejalía de Turismo, Eventos y Marca Ciudad del Ayuntamiento de Valladolid y el Club Baloncesto Recoletas Zamora.
Desde Caja Rural de Zamora subrayan que este tipo de iniciativas generan un impacto positivo en el territorio y contribuyen al desarrollo social y deportivo, mientras que la Fundación Eusebio Sacristán vuelve a apostar por un evento que fomenta el ocio saludable y la participación a través del deporte.





