La provincia de Valladolid tendrá integra la celebración de la quinta y última etapa de la III Vuelta Ciclista a Castilla y León Sub-23 y Élite, que se disputará el sábado 25 de julio entre Villabrágima y La Pedraja de Portillo. La jornada recorrerá 126,9 kilómetros por territorio provincial.
El diputado de Deportes y Juventud, Javier González, participó en la presentación de la etapa junto al alcalde de Villabrágima, Eduardo Sahagún, la alcaldesa de La Pedraja de Portillo, María Henar González, y el director general de Entre Sierras Club Deportivo Federado, Carlos Castro.
Un recorrido exigente por la provincia
La salida neutralizada tendrá lugar a las 11:00 horas desde Villabrágima, mientras que el inicio oficial de la competición está previsto para las 11:09 horas. La llegada a La Pedraja de Portillo se estima entre las 13:47 y las 14:10 horas, en función del ritmo de carrera.
El recorrido atravesará numerosos municipios de la provincia, entre ellos Medina de Rioseco, Valverde de Campos, Castromonte, Peñaflor de Hornija, Wamba, Castrodeza, Torrelobatón, Velilla, Tordesillas, Serrada, Matapozuelos, Mojados, Megeces y Portillo, antes de concluir en la carretera VA-303, en La Pedraja de Portillo.
Cinco puertos de montaña y dos sprints intermedios
La organización ha diseñado una etapa con un perfil quebrado que puede resultar decisivo para la clasificación general. El recorrido incluirá los altos de Valverde/Castromonte, Peñaflor, Torrelobatón, La Garganta y Portillo, todos ellos catalogados de cuarta categoría.
Además, los corredores disputarán dos sprints intermedios, situados en Tordesillas y Serrada, mientras que los puntos de avituallamiento estarán ubicados en los kilómetros 48,6 y 101,1.
Las ascensiones finales, especialmente La Garganta y El Portillo, situada a apenas seis kilómetros de la meta, están llamadas a decidir el desenlace de la etapa y, previsiblemente, de la clasificación final de la ronda.
Una cita con proyección deportiva
La prueba reunirá a 21 equipos de seis corredores, con representación de 19 conjuntos nacionales, entre ellos los 15 mejores equipos del ranking Sub-23 de la Real Federación Española de Ciclismo, además de dos escuadras extranjeras.
La organización destaca también el valor de esta competición como plataforma de acceso al ciclismo profesional. En las dos ediciones anteriores, ocho corredores dieron el salto al profesionalismo tras participar en la Vuelta a Castilla y León Sub-23 y Élite.
Asimismo, el paso de la carrera por numerosos municipios de la provincia contribuirá a promocionar el territorio, acercando el ciclismo de competición a los aficionados y poniendo en valor el patrimonio, el paisaje y la red viaria de Valladolid.





