La lesión de Jorge Fernández condicionará al UEMC Baloncesto Valladolid en su próximo compromiso oficial. El base, que sufrió una hiperextensión de rodilla durante el partido de Copa ante Ponferrada, apunta a una baja aproximada de cuatro o cinco semanas, según explicó este viernes David Barrio.
El técnico reconoció que se trata de «un contratiempo importante», aunque dentro de la gravedad de la acción considera que el diagnóstico ha permitido al equipo sentirse relativamente aliviado. La resonancia realizada el martes apunta a ese periodo de recuperación, aunque Barrio insistió en que todavía es pronto para establecer un plazo definitivo.
«Nosotros esperamos que en cuatro o cinco semanas pudiera estar jugando desde el momento en que se hizo la lesión», explicó. La evolución del tejido marcará los tiempos y está previsto realizar una nueva prueba cuando hayan transcurrido aproximadamente dos semanas desde la primera.
Repartir responsabilidades sin sobrecargar a nadie
La ausencia de Jorge obligará al UEMC a repartir minutos y responsabilidades en el partido de Copa de España ante la Cultural y Deportiva Leonesa. Andrés continuará ayudando al equipo en la medida de sus posibilidades, mientras jugadores como Jacob, Jaime o Dinkins tendrán que asumir también parte de esas funciones.
Barrio puso el ejemplo de Pablo Marín, al que le gustaría poder mantener más tiempo en pista, pero descartó cargarle de minutos. «No estando Jorge, a mí me gustaría que mañana Pablo jugase 35, pero no lo va a hacer», señaló.
El técnico considera que hacerlo supondría hipotecar al jugador para las próximas semanas. «Eso sería hipotecarnos para un futuro en el que le vamos a necesitar seguro», añadió.
Un partido oficial demasiado pronto
El UEMC afrontará ante la Cultural y Deportiva Leonesa una nueva jornada de la Copa de España, una competición que Barrio considera positiva por su componente competitivo, aunque también reconoce que obliga a los equipos a competir cuando todavía están en fase de preparación.
«Nos hace competir demasiado pronto», explicó el entrenador, que recordó que el equipo todavía no está preparado para ofrecer la versión que quiere mostrar cuando comience la Liga. El objetivo, sin embargo, está claro: el UEMC quiere superar la fase de Copa. Por ello, el cuerpo técnico afrontará el encuentro controlando especialmente las cargas y el minutaje de los jugadores.
Barrio considera que el trabajo realizado durante esta semana está muy cerca del escenario que había previsto el cuerpo técnico, aunque todavía quedan dos semanas para alcanzar el momento de forma que consideran óptimo de cara al inicio liguero.
La Cultural, un rival con ritmo y talento
Sobre la Cultural y Deportiva Leonesa, Barrio destacó el ritmo y la verticalidad del conjunto leonés, además de su capacidad para presionar y saltar al dos contra uno en muchos bloqueos directos.
El técnico vallisoletano señaló especialmente a Wilber Mejía, jugador dominicano procedente de Unicaja, al que considera «un jugador con un talento excepcional para la categoría», y a Casey Simmons, uno de los fichajes estadounidenses de la Cultural. Ambos fueron, según Barrio, los principales referentes ofensivos del conjunto leonés en su último encuentro ante Marín.
El entrenador también puso en contexto los resultados de esta fase de preparación y advirtió de que todavía es complicado extraer conclusiones a partir de los marcadores. «Al final es pretemporada», recordó, antes de insistir en que incluso en competiciones oficiales los resultados actuales no constituyen todavía una referencia definitiva.





