El Real Valladolid afronta una nueva final en su lucha por la permanencia. En la previa del duelo ante la Cultural y Deportiva Leonesa, Fran Escribá dejó un mensaje claro: máxima exigencia desde el primer minuto.
Una de las mejores noticias para el Valladolid es el estado físico del grupo. Escribá confirmó que «prácticamente creo que todos estarán disponibles», después de que jugadores como Guilherme, Garriel o Amath hayan completado los entrenamientos con normalidad. Además, aclaró que no hay problemas importantes más allá de pequeñas molestias, lo que le permitirá contar con una convocatoria amplia en un momento clave del curso.
Tras más de un mes al frente del equipo, Escribá hizo balance. El técnico aseguró estar «satisfecho de cierta evolución», especialmente en el comportamiento colectivo tanto en ataque como en defensa.
Eso sí, también dejó claro que el equipo todavía tiene recorrido: «Estamos mejor de lo que estábamos antes, pero nos faltan muchas cosas». En este sentido, puso en valor la madurez mostrada en el último encuentro, destacando la capacidad del equipo para gestionar momentos de presión sin descomponerse.
Uno de los mensajes más contundentes de la comparecencia llegó al hablar del riesgo de relajación ante un rival en zona baja. Escribá fue tajante: «Si no vamos a tope desde el primer segundo, no es que no ganemos… es que perderemos».
Sobre la Cultural, Escribá destacó su propuesta: un equipo asociativo, con gusto por el balón y competitivo, pese a su situación clasificatoria. El plan del Valladolid no pasará por replegarse: la intención será disputar el control del juego, aunque asumiendo que habrá fases en las que toque defender y salir al contraataque.
También se detuvo en la figura de Chuki, al que ve como un jugador clave en ataque. Escribá insistió en que debe aportar más en los últimos metros: «En esos últimos 30 metros tiene que darnos muchas más cosas», explicó.
Críticas al comité por el caso Thiago Ojeda
Más allá de lo deportivo, Escribá también mostró su enfado por la situación con Thiago Ojeda, que podrá jugar el partido pese a haber visto una cartulina amarilla debido a la inactividad del comité. El técnico fue muy duro al valorar este escenario: «Es una absoluta vergüenza, es incomprensible. No tiene ningún sentido».
Escribá criticó que en una competición profesional no se resuelvan estos asuntos por coincidir con días festivos, calificando la situación de «ridícula» y cuestionando el funcionamiento del organismo encargado de las sanciones.
La permanencia, sin cuentas
A falta de nueve jornadas, el técnico evitó hacer cálculos. Aunque reconoció que los 48-50 puntos suelen marcar la salvación, insistió en que el equipo debe centrarse únicamente en sumar.





