El Recoletas Salud Atlético Valladolid respondió a una semana especialmente complicada con una nueva victoria. Los gladiadores azules superaron al Fertiberia Puerto Sagunto por 34-30 en Huerta del Rey y mantienen su pleno de triunfos en este inicio de la Liga Asobal, con tres victorias en tres jornadas y la tercera posición de la clasificación.
El triunfo adquiere todavía más valor por el contexto físico que atraviesa el equipo de David Pisonero. A la lesión de Pablo Herrero, que finalmente ha sido diagnosticado con una rotura del ligamento cruzado anterior de la rodilla derecha y será baja para lo que resta de temporada, se sumaron los problemas físicos de César Pérez y Guilherme Carvalho.
Pese a ello, el Recoletas volvió a encontrar recursos para sacar adelante un partido exigente y mantener su trayectoria perfecta. La principal novedad fue el regreso de Lucas Ribeiro, que pudo debutar en ASOBAL después de superar la fractura sufrida en la mano izquierda durante la pretemporada.
Las bajas obligaron además al cuerpo técnico a recurrir al equipo de Primera Nacional, con Álex Colón y el portero Nico Giráldez completando la convocatoria.
Un inicio arrollador
El conjunto vallisoletano salió decidido a imponer su ritmo y encontró en la defensa y en Benedek Nagy dos de sus principales argumentos. El guardameta húngaro volvió a ofrecer un buen nivel, especialmente en la primera mitad, mientras la defensa permitió al Recoletas correr y encontrar goles rápidos desde los extremos.
El resultado fue un contundente 9-2 en el minuto 12, una renta que permitió a los locales controlar el encuentro durante buena parte del primer periodo.
Puerto Sagunto consiguió reaccionar con un parcial de 0-3 que redujo la diferencia hasta el 11-7 en el minuto 21. Pisonero detuvo entonces el partido para reorganizar a su equipo. La respuesta llegó de la mano de Gedo y de la dirección de Ignacio Suárez, que permitieron al Recoletas conservar cuatro goles de ventaja al descanso.
Tras el paso por vestuarios, los vallisoletanos volvieron a elevar el ritmo y ampliaron progresivamente su renta. Las rotaciones de Pisonero permitieron mantener la intensidad y el Recoletas encontró soluciones tanto en ataque posicional como en las transiciones tras recuperación.
El conjunto local alcanzó una ventaja de ocho goles (30-22) en el minuto 48, dejando el partido muy encarrilado.
Puerto Sagunto aprieta hasta el final
El conjunto valenciano no dio el encuentro por perdido. Un parcial de 0-3 redujo la diferencia hasta el 30-25 y, poco después, Puerto Sagunto llegó a situarse a solo tres tantos (31-28) en el minuto 55.
El Recoletas tuvo que volver a tirar de carácter para cerrar el partido. La defensa recuperó protagonismo y, junto a las intervenciones de Nagy, permitió recuperar varios balones que los vallisoletanos transformaron en goles, algunos de ellos a puerta vacía. El parcial final de 4-0 terminó por sentenciar el encuentro y permitió al Recoletas celebrar su tercera victoria consecutiva.





