El Caja Rural Aula comenzó con victoria su camino en la División de Honor Oro. Las vallisoletanas se impusieron por 32-26 al Cicar Lanzarote en Huerta del Rey, en un estreno marcado por un inicio arrollador, el protagonismo de la portería y la capacidad del equipo de Javier Rujas para sufrir cuando el encuentro se complicó.
El Aula salió decidido a marcar el ritmo desde el primer minuto. Marisol Carratú respondió bajo palos con seis intervenciones en sus primeras acciones y Sandra Monteagudo encontró espacios para hacer daño en las penetraciones. El resultado fue un parcial inicial de 5-0 que obligó al conjunto canario a reaccionar.
Las vallisoletanas mantuvieron el control durante buena parte del primer periodo, aunque las pérdidas en primera oleada permitieron al Lanzarote recortar distancias hasta el 12-8. El Aula volvió a apretar en defensa y recuperó su ventaja para llegar al descanso con un claro 16-9.
La segunda mitad comenzó de nuevo con dominio local. Las de Rujas elevaron su renta hasta los nueve goles (21-12), pero el encuentro todavía tenía reservado un tramo de sufrimiento.
El Lanzarote comenzó a arriesgar, llegando a jugar durante buena parte del segundo tiempo sin portera, y encontró conexiones en los seis metros. Mientras, las pérdidas y algunas malas decisiones en ataque frenaron al Aula. Las visitantes aprovecharon la situación para colocarse a solo tres goles (23-20) a falta de 14 minutos.
El partido entró entonces en una fase de máxima tensión, con exclusiones, errores y nervios por ambos lados. El conjunto vallisoletano supo gestionar ese escenario y conservar una renta de tres goles a cinco minutos del final (27-24).
En el tramo decisivo, el Aula volvió a encontrar soluciones para cerrar el encuentro y evitar que la reacción del Lanzarote fuera a más. El 32-26 final permitió a las vallisoletanas comenzar la temporada con dos puntos ante uno de los rivales llamados a competir por el ascenso.
Marisol Carratú terminó con 18 paradas, mientras que Carmen Sanz aportó otras siete en la portería. En ataque destacaron Carmen Fidalgo y Amaia G. de Garibay, con cinco goles cada una, además de Sandra Monteagudo (7), Nerea Patiño (3) y María Guerra (3).
La jornada tuvo además un componente especial en Huerta del Rey, donde se rindió homenaje a los vallisoletanos proclamados campeones del mundo de balonmano en silla de ruedas. El encuentro reunió a más de 500 espectadores.





