El Caja Rural Aula inicia este sábado 26 de septiembre su camino en la División de Honor Oro con un duelo de máxima exigencia. El conjunto vallisoletano recibe a las 19:00 horas en el Polideportivo Huerta del Rey al Cicar Lanzarote, en un estreno que enfrentará a los dos equipos que descendieron la pasada temporada de la Liga Guerreras Iberdrola.
El conjunto dirigido por Javier Rujas llega al comienzo de la competición después de completar las semanas de preparación y con ganas de trasladar a la pista las buenas sensaciones acumuladas durante la pretemporada. «Después de la pretemporada y los amistosos, llegamos al punto que más nos apetece, que es comenzar la liga».
El técnico vallisoletano recordó que el sorteo deparó desde el primer momento un enfrentamiento entre dos de los equipos que parten con aspiraciones en la categoría. «Sabíamos que teníamos que llegar a este partido habiendo trabajado mucho y esperamos mantener el nivel a lo largo de toda la temporada», explicó.
El debut, además, llegará ante su afición, un factor que Rujas considera importante para comenzar con buen pie. El objetivo pasa por hacer un buen papel en Huerta del Rey y arrancar la competición con una victoria.
El equipo llega en su mejor momento
Las sensaciones físicas también invitan al optimismo en el Aula Valladolid. Rujas considera que el equipo llega al estreno en su mejor momento desde el comienzo de la preparación. «Los números de preparación física dicen que estamos en el mejor momento desde que empezamos a entrenar. Las sensaciones en los entrenamientos son muy buenas, aunque ahora lo importante es demostrarlo en la pista», apuntó.
El entrenador también destacó el rendimiento de Carmen Fidalgo, que desde su llegada «ha dado un nivel muy alto y va a ser una jugadora muy importante». También puso el foco en Aitana Hernández, todavía en proceso de adaptación y con margen para seguir creciendo dentro del equipo.
La exigencia del ascenso
El regreso a la Liga Guerreras Iberdrola aparece como uno de los grandes objetivos del proyecto vallisoletano. Rujas es consciente de las expectativas que rodean al equipo, pero entiende que ahora toca demostrar sobre la pista que puede responder a esa condición. «Si la gente nos ve como aspirantes, nosotros tenemos que demostrar que lo somos».
El técnico reconoce que existe un escalón entre la División de Honor Oro y la máxima categoría, aunque considera que la distancia entre los principales aspirantes de la segunda categoría y la élite no es tan amplia.
Para afrontar ese reto, el Aula cuenta con un bloque con mayor experiencia respecto a la pasada temporada y recupera además a Valeska Lovera, un regreso que Rujas considera especialmente importante después de su lesión. La veteranía de Lovera se une a la de jugadoras como Carmen Sanz, Marisol Carratú y Amaia G. de Garibay, que deberán aportar experiencia a un grupo que también cuenta con jóvenes con margen de crecimiento.





