El Real Valladolid afronta este domingo ante el Córdoba CF una nueva oportunidad para volver a la senda de la victoria en Zorrilla. Fran Escribá ha comparecido este viernes en la previa del encuentro y ha puesto el foco en la necesidad de dejar atrás el empate sufrido en Ceuta, donde el conjunto blanquivioleta perdió dos puntos con un gol en el tiempo añadido.
El entrenador reconoce que el vestuario vivió el resultado con una sensación cercana a la derrota, pero considera importante cambiar esa percepción. «Lo que intentamos sobre todo es convertir a nivel anímico el empate en lo que era, un empate, que no nos quede la sensación de derrota», explicó.
Escribá considera que el análisis de la semana deja elementos positivos. El técnico entiende que el Valladolid hizo méritos para ganar en el Alfonso Murube y destaca especialmente la actitud del equipo. «El equipo la actitud es correcta, siempre va a tope, lo hizo hasta el final», señaló.
El entrenador también reconoció que la acción del empate debe servir como aprendizaje. El Valladolid defendió unos metros más atrás en los últimos minutos y, según Escribá, faltó mayor agresividad para impedir los centros laterales que terminaron generando la jugada del 1-1. «Tenemos que tomarlo todo como un toque de atención», apuntó.
«Queremos un partido dominante en el que nosotros busquemos portería y que, como el otro día, lleguemos más que el rival»
Un Córdoba peligroso
Enfrente estará un Córdoba al que Escribá no considera condicionado por su irregular inicio. El técnico vallisoletano destacó el trabajo de Iván Ania, al frente del conjunto andaluz desde hace varias temporadas, y la continuidad de una idea de juego que convierte al rival en un equipo difícil de afrontar.
Escribá señaló especialmente a Cristian Carracedo, pero también puso el foco en la profundidad por la banda izquierda con jugadores como Brie y Kevin Medina. «Tienen un bloque muy consolidado, que trabaja ya varios años con el mismo entrenador, que saben a qué juegan perfectamente», explicó.
El técnico espera que el Valladolid sea capaz de imponer su propuesta y evite quedar encerrado en su propio campo. «No queremos ese partido incómodo en el que nos metan en nuestro campo», afirmó. La intención pasa por dominar, atacar y volver a generar ocasiones como las producidas en Ceuta.
Latasa y la búsqueda del gol
Precisamente, Escribá valoró de forma positiva el volumen ofensivo mostrado en el último encuentro. El equipo generó más situaciones de peligro y el entrenador considera que el siguiente paso debe ser convertir ese dominio en goles.
En ese contexto, Juanmi Latasa aparece como una de las referencias ofensivas por su capacidad en el juego aéreo. Escribá reconoce que el delantero es especialmente diferencial en esa faceta y que el equipo debe aprovechar sus características.
«A Latasa ya le servimos balones», apuntó el técnico, que recordó también el remate de cabeza del delantero en la primera parte y las ocasiones generadas por Arnu.
Ojeda y Dani Pérez, bajas
El Valladolid afrontará el partido con varias ausencias. Ojeda todavía no está recuperado y Escribá confía en que pueda reincorporarse la próxima semana. El técnico ha preferido no forzar al jugador para evitar una recaída.
También continúa fuera Dani Pérez, mientras que Homam y Balboa están con sus respectivas selecciones. En el caso de Alejo, Escribá explicó que ha sido objeto de control durante la semana por golpes y sobrecargas, aunque ya ha trabajado con el grupo.
La vuelta de Óscar Balboa tras cumplir sanción supone, en cambio, una alternativa más para el centro del campo. También ha ganado protagonismo Stanko Juric, cuya reintegración al grupo ha sido valorada positivamente por el entrenador.
Escribá destacó la importancia del centrocampista no solo por lo que pueda aportar sobre el césped, sino también por su experiencia dentro de un vestuario joven. «Stanko es un ejemplo de futbolista», afirmó.
El Valladolid busca romper su dinámica fuera de casa
El técnico también fue preguntado por la racha del equipo lejos de Zorrilla y por la importancia de afrontar ahora tres de los próximos cuatro encuentros como local. Escribá quiere que el Valladolid sea un equipo capaz de competir de la misma manera independientemente del escenario. «Quiero que sea un equipo equilibrado que, entre comillas, le diera igual jugar fuera que en casa», explicó.





