Valladolid tiene una pequeña parte de la historia del balonmano en silla de ruedas. España se ha proclamado por primera vez campeona del mundo de la modalidad y lo ha hecho con una importante representación vinculada a la ciudad. Hasta seis integrantes de la expedición española tienen relación con Valladolid, ya sea por nacimiento, trayectoria o pertenencia a clubes de la capital.
Entre ellos se encuentra Javier De Larrea, técnico de la cantera del Recoletas Salud Atlético Valladolid y segundo entrenador de la selección española, que ha compartido banquillo con el seleccionador Óscar Perales, también estrechamente vinculado al balonmano vallisoletano.
La representación de la ciudad se completa con Manuel Belver, delegado; Borja Pascual, mecánico; y los jugadores Fran Cazurro y Lucía Martín, integrantes del Inclusport Serban de balonmano adaptado. A ellos se suma Perales, antiguo coordinador de cantera del Recoletas Salud y asentado desde hace años en Valladolid.
También estuvo presente en la expedición el palentino Carlos Sainer, jefe de expedición y antiguo presidente de la Federación de Balonmano de Castilla y León.
De Larrea, parte del equipo campeón
Para Javier De Larrea, el campeonato ha supuesto una experiencia completamente nueva. El técnico vallisoletano asumió el pasado mes de marzo el puesto de segundo entrenador de la selección y en Granollers ha contribuido al trabajo de un equipo que terminó levantando el título.
Su labor se centró especialmente en el análisis de vídeo, el trabajo específico con los porteros y la gestión del grupo, además de asistir a Óscar Perales en las diferentes cuestiones tácticas.
«Vídeos, porteros y ayudar en la gestión del grupo»
«Como segundo entrenador lo que he hecho básicamente es aportar en los vídeos a Óscar sobre cosas del juego y principalmente gestión del grupo y trabajo con los porteros», explicó De Larrea.
El técnico vallisoletano reconoció también la enorme tensión vivida durante el campeonato, especialmente en el cruce de cuartos de final frente a Brasil.
«El cruce de cuartos es una cantidad de pulsaciones que yo no había vivido nunca».
«Un Mundial es una experiencia que no había vivido nunca. En el cruce de cuartos lo pasé horrorosamente mal porque es el que te marca ir para adelante o detrás», relató.
Un camino hasta hacer historia
España comenzó el Mundial en Granollers con una victoria frente a Libia (0-2) y una derrota ante Francia (0-2), resultado que le llevó a terminar segunda del grupo.
En cuartos de final esperaba Brasil, a la que la selección española superó por 1-2 en un duelo decidido en el tercer parcial. El siguiente obstáculo fue Chile, derrotada por 2-0 en unas semifinales extremadamente igualadas.
La final ante Japón puso el broche al campeonato. España cedió el primer parcial por 9-13, pero reaccionó con contundencia en el segundo, imponiéndose por 17-5. Todo quedó pendiente del último parcial, en el que los españoles lograron el triunfo por 5-6.
El resultado permitió a España conquistar el primer Campeonato del Mundo de su historia en balonmano en silla de ruedas.
Y en ese oro también hay acento vallisoletano: seis personas vinculadas a la ciudad participaron desde diferentes responsabilidades en un éxito que ya forma parte de la historia de esta disciplina.





