El Recoletas Atlético Valladolid aguantó media parte a un Bidasoa Irun en gran momento y con mayor fondo de armario, que impuso la calidad de su plantilla en la segunda mitad y seguirá peleando por el subcampeonato. Los gladiadores azules tutearon a su histórico rival durante 30 minutos, pero el desgaste de una semana con cinco días de concentración en Cataluña y en la que han disputado tres exigentes encuentros dejando a varios jugadores tocados, les impidió seguir el ritmo de los guipuzcoanos en el segundo periodo.
La roja a Miguel Camino en el minuto 26, la baja de última hora de Serrano (estuvo en el banquillo) y la de Toledo lesionado nuevamente, tras disputar bastantes minutos en la primera mitad, penalizó al Recoletas, que sin embargo, con un buen juego en ambos lados del campo y un Bar muy acertado dio esperanzas a su afición hasta el paso por vestuarios.
Por ello, la igualdad presidió el inicio con ambos equipos tratando de hacerse con el mando del partido aunque encomendados a sucesivos empates, dosificando el juego en transición e intentando imponer sus defensas. El chileno Rodrigo Salinas desde el lateral derecho lideraba el ataque guipuzcoano. En el otro lado, Juan Bar ayudaba a los pucelanos con sus paradas a mantener la iniciativa en el marcador y Tao Gey-Emparan castigaba a sus ex desde todas las posiciones, al contraataque y desde los 7 metros. Surtiendo también de balones al pivote Gedo, el Recoletas tomó su primera ventaja ilusionante 9-7 min.13.
Pero los de Álex Mozas no querían sorpresas tempranas, varias exclusiones seguidas en las filas locales les dieron ocasión de igualar de nuevo, 11-11 min.17. Pisonero reforzó el perímetro defensivo con Miguel Camino, el reaparecido José De Toledo y Fodorean, y el equipo vallisoletano mantuvo la paridad con el cuadro bidasotarra. Seguidamente la roja a Miguel Camino restó eficacia a la defensa local, y aunque Tao Gey-Emparan siguió con su recital ofensivo, la calidad de Rodrigo Salinas desniveló el marcador a favor de los visitantes antes del intermedio, 16-17.
El desgaste de esta intensa semana lo notó más el Recoletas en la reanudación. Un férreo 6:0 con vigilancia individual al acertado Oliveira, y Jevtic y Nevado en el centro, impedían que la circulación del cuadro local fuera efectiva. Los errores castellanos eran penalizados por el propio Nevado, que se fue a 10 tantos, y junto al cubano Dariel García, dieron al cuadro vasco una ventaja de 4 tantos, 18-22 min.36, que supo administrar y aumentar a partir de entonces.
Los pucelanos intentaban contrarrestar el empuje del Bidasoa y la calidad de su rotación, pero el cambio en portería del capitán César Pérez por Bar no fue decisivo y las imprecisiones en ataque eran continuamente castigadas por su rival en rápidas transiciones. El resultado un 24-29 min.47, obligando al tiempo muerto de un David Pisonero que veía peligrar los puntos, ya que su equipo se había quedado sin ideas y sin respuesta física.
Desde el banquillo se intentó un último esfuerzo con las rotaciones, probando a Álex Díaz en el avanzado, a Pons en el lateral derecho y el 7 contra 6 para reservar fuerzas, pero la lectura defensiva del aguerrido equipo guipuzcoano le hacía tener el control de la situación. Ahora los balones al pivote tampoco llegaban y se optó por el doble hombre en los 6 metros con Carvalho y Lucas Ribeiro. Pero las oleadas del extremo Tua, la excelente dirección de Gorka Nieto y la efectividad de Nevado, hacía que el IRUDEK Bidasoa no bajara enteros mientras el Recoletas se quedaba sin fuerzas.
Con el partido muy encarrillado para el conjunto de Álex Mozas (+7, su máxima diferencia), se entraba en una recta final que parecía se le estaba haciendo larga a los locales. Los tantos de Oliveira, máximo realizador hoy con 10, y de los extremos Álex Díaz y Tao Gey-Emparan no resultaban suficiente para reducir el dominio del conjunto de Irún ya que sus contras seguían siendo letales, con lo que sólo se pudo certificar una derrota honrosa.





