El extremo del Recoletas Atlético Valladolid, Miguel Camino, anunció este jueves que la presente temporada será la última de su carrera como jugador profesional de balonmano. El anuncio se realizó en una comparecencia en la que estuvo acompañado por el presidente del club, Mario Arranz.
El jugador explicó que se trata de una decisión meditada desde hace tiempo, motivada tanto por su situación personal como por el momento deportivo que atraviesa el equipo. «Esta será mi última temporada como jugador profesional de balonmano. Ha sido una decisión muy pensada, pero quería que fuese en un momento en el que siguiese aportando al grupo, estando bien físicamente y disfrutando jugando».
Diez años en el club de su ciudad
Miguel recordó durante su intervención el camino recorrido desde sus inicios en el balonmano hasta consolidarse como uno de los referentes del club pucelano.
El jugador comenzó en el colegio La Enseñanza y posteriormente vivió una etapa de cinco años en Zamora antes de cumplir su gran sueño: jugar en la máxima categoría con el equipo de su ciudad. «Han sido diez años mágicos en el club de mi vida. Para mí jugar cada quince días aquí, con mi familia y mi afición en la grada, ha sido un regalo».
Antes de la intervención del jugador, el presidente del club, Mario Arranz, destacó la importancia de Camino para la entidad, no solo por su rendimiento deportivo sino por los valores que ha transmitido. Arranz lo definió como «un líder dentro y fuera de la pista», subrayando su compromiso con el club, la afición y la cantera. «Ojalá pudiéramos tener muchos más Migueles en el vestuario. Su aportación no solo en la pista, sino fuera de ella, ha sido tremenda».
Un final que quiere disfrutar
Pese al anuncio de su retirada, Camino dejó claro que el objetivo ahora es disfrutar de los últimos meses de competición y seguir ayudando al equipo. El extremo insistió en que tomó la decisión en un momento que considera ideal: sigue sintiéndose útil y el equipo atraviesa una buena dinámica. «Creo que es el momento idóneo. Sigo aportando al grupo, me lo paso bien jugando y el equipo está en una buena situación».
Tras su retirada, el jugador no descarta seguir vinculado al club como aficionado o colaborador, aunque por ahora asegura que no se plantea iniciar una carrera como entrenador.
Mientras tanto, afronta el último tramo de su trayectoria con el mismo espíritu con el que la empezó: disfrutar del balonmano y del vestuario. «Me quedo con lo que es la vida en un vestuario y con poder disfrutar de lo que más nos gusta».


