En sus primeras declaraciones oficiales en territorio estadounidense, Sergio de Larrea dejó claro que vestir esta camiseta es la culminación de un anhelo personal. «Significa mucho para mí. Era un sueño que tenía desde antes. Y ahora estoy aquí, muy feliz de estar aquí».
Uno de sus grandes referentes es toda una figura en la franquicia de Texas: «Vi a Luka cuando vino de Madrid hacia acá, y fue para mí como mi ídolo en mi época de joven, así que sí, por esa razón era de los Mavericks desde hace mucho tiempo. Califica sus actuaciones en el club capitalino como una «locura» aunque ahora es el propio Sergio el que se encuentra en el lugar del esloveno.
También fue preguntado por sus recientes éxitos en el plano nacional, consiguiendo ganar la liga con Valencia Basket. Larry lo destacó como «un gran logro para el club» y puso en valor la unión de todo el vestuario .Sobre su decisión de cruzar el charco en este momento exacto, explicó como siempre ha tratado de buscar «la mejor opción». «Este año estaba más preparado, era el momento de dar el siguiente paso.»
Tras participar en sus primeros entrenamientos de estilo NBA, De Larrea ya ha podido tomar el pulso a las diferencias entre el baloncesto europeo y el norteamericano. Como es de esperar, en América se nota un cambio físico considerable:»aquí los cuerpos son más fuertes, más atléticos. Creo que esa es la diferencia principal». Por otro lado el exterior pucelano compara el ritmo de juego al que acostumbraba a llevar en España: «En el Valencia jugábamos más o menos al mismo ritmo».
Esta aventura supone también su estreno absoluto en el país norteamericano. «Es mi primera vez aquí, llegué el lunes y fue sorprendente». Aprovechando la coyuntura y entre risas, el vallisoletano afirmaba que asistiría al encuentro del Mundial entre España y Portugal.





