El conjunto de David Barrio visita la pista del Biele ISB con opciones todavía abiertas en la clasificación, aunque sin depender de sí mismo. El técnico fue claro desde el inicio: «Solo podemos estar pendientes de lo nuestro», descartando cualquier cálculo externo en una jornada con múltiples combinaciones. «Pensar en otros resultados sería volvernos locos», añadió.
Pese a no tener el control total de su destino, Barrio valoró el rendimiento del equipo durante la temporada. «Es para estar muy satisfechos», reconoció, aunque admitió cierta frustración por no depender exclusivamente de ellos: «Es lo que nos da un poco de rabia».
La gran noticia llega desde la enfermería. Por primera vez en toda la temporada, el UEMC contará con todos sus jugadores disponibles. «Va a ser la primera jornada en la que tengamos toda la plantilla», subrayó Barrio, aunque matizó que tanto Joseba Querejeta como Sam Taiwo todavía no están al cien por cien. Aun así, el técnico lo calificó como «un alivio absoluto» de cara al tramo decisivo: «Ahora no puede haber ninguna excusa y se tiene que ver la mejor versión del equipo».
Las claves pasarán por frenar el ritmo ofensivo del conjunto vasco. «Necesitamos evitar que estén cómodos», explicó Barrio, señalando especialmente a jugadores como Ierai Aizpitarte, Adriá Moncanut y Nazir Williams como ejes del juego rival. «Si somos capaces de incomodarles, tendremos mucho ganado», afirmó.
El técnico también analizó la dificultad de jugar fuera de casa en la categoría. «Ganar fuera es complicadísimo», aseguró, poniendo en valor factores como los desplazamientos o el contexto competitivo. En este sentido, apuntó a la necesidad de ajustar el ritmo del partido: «Tenemos que intentar rebajar los puntos», reconociendo que un encuentro de alta anotación podría no beneficiar a los suyos.
Por último, Barrio quiso pasar página tras lo ocurrido en Cáceres, donde mostró su disconformidad con el arbitraje. «Nos perjudicó muchísimo», afirmó, aunque también reconoció errores propios: «No estuvimos al nivel defensivo necesario». Con todo, evitó convertirlo en excusa: «Si queremos ganar fuera de casa tenemos que estar a un nivel mayor».





