El Fundación Aliados afronta con ilusión una nueva participación en la Copa del Rey de baloncesto en silla de ruedas que, en esta edición, le enfrentará a un rival más asequible de lo que ha sido habitual en los últimos años: un Econy Gran Canaria que tiene un nivel muy parejo al del cuadro vallisoletano, aunque está por delante de este en la clasificación, con dos puntos más.
Esa igualdad entre ambos quedó patente en el partido de ida de la Superliga BSR disputado en el Pilar Fernández Valderrama, en el que los insulares se impusieron al cuadro morado por tan solo un punto (60-61), de ahí que este choque adquiera tintes de «revancha» para los vallisoletanos, que además quieren enmendar los errores cometidos en la última cita liguera ante Mideba Extremadura.
En este sentido, el técnico de Fundación Aliados, José Antonio de Castro, ha hecho hincapié, durante la semana de entrenamientos, en la necesidad de recuperar la intensidad y consistencia defensiva, porque es esta la que les hace ser fuertes y tener más fluidez y acierto en ataque. «Los jugadores están muy ilusionados, mentalizados, concentrados y tranquilos de cara a este compromiso copero, y son conscientes de que nuestra defensa es la que proporciona victorias. El mal encuentro de Badajoz debe servir para reaccionar, para recuperar esa versión que mostramos en la fase previa de la Eurocup 1 y poder lograr así el pase a semifinales», aseguró.
Gran Canaria cuenta con jugadores como Catharina Weiss; Krzysztof Kozaryna «un jugador grande con buen tiro a media distancia»; el también polaco Marek Wesolowski «resolutivo»; Barbibay «importante en el perímetro y buen lanzador» y Julio Vilas, a los que se añaden rotaciones como Mutware, Kilian Delgado o Ángel Hernández.
La plantilla morada viajará hasta Móstoles el mismo viernes, para ir directa al pabellón Eva Manguán que acoge la competición, y en el caso de superar a Gran Canaria, se enfrentará el sábado al ganador del C.D Ilunion-Bidaideak Bilbao.


