El VRAC Quesos Entrepinares se llevó el primer derbi vallisoletano de la temporada tras imponerse por 28-27 a Vulcanizados Álvarez El Salvador en Pepe Rojo. Los de Diego Merino encontraron el premio a su insistencia en los últimos compases, cuando Sergio Molinero culminó una jugada por el costado izquierdo para firmar el ensayo decisivo. El encuentro respondió a la igualdad que se esperaba entre los dos primeros clasificados de la División de Honor.
El Salvador comenzó con fuerza y aprovechó una touch y una melé para alcanzar la zona de ensayo en los primeros minutos. La transformación de Santiago Ortega colocó el 0-7, aunque el VRAC reaccionó y comenzó a ganar terreno. La superioridad numérica, tras la amarilla a Santiago Ortega, permitió a Pedro Cane reducir distancias con un ensayo (5-7).
Los queseros fueron creciendo y encontraron en los golpes de castigo una vía para tomar la iniciativa. Baltazar Taibo acertó en dos ocasiones y situó el 11-7 en el minuto 27. Sin embargo, los chamizos apretaron antes del descanso y encontraron el ensayo de Jacobo Ruiz, transformado por Ortega, para marcharse a vestuarios por delante (11-14).
Alternativas en el marcador tras el descanso
La segunda parte comenzó con un VRAC decidido a recuperar el mando. Una buena acción colectiva terminó con el ensayo de Francisco González del Pino, convertido por Taibo, que devolvió la ventaja a los locales (18-14).
El Salvador no tardó en responder. Un golpe de castigo de Ortega acercó a los visitantes y, poco después, Cristian Abarca culminó una nueva acción ofensiva con un ensayo que el propio Ortega transformó para colocar el 18-21.
El derbi entró entonces en su tramo decisivo. El VRAC volvió a apretar y David Gallego logró un ensayo que, con la conversión de Taibo, dejó a los queseros a un solo punto (23-24). Pero El Salvador volvió a ampliar su renta mediante otro golpe de castigo de Ortega, que estableció el 23-27 a falta de ocho minutos.
Molinero sentencia en los últimos minutos
Con el partido en el alambre, el VRAC buscó el ensayo que le diera la victoria. Los de Merino insistieron cerca de la zona de marca y, después de varias fases de ataque, abrieron el juego hacia la izquierda para encontrar a Sergio Molinero. El jugador aceleró y consiguió posar el balón para culminar la remontada y desatar la celebración quesera.






