Vulcanizados Álvarez El Salvador afronta este domingo una nueva prueba en la División de Honor con la visita del Silicius Alcobendas a Pepe Rojo. El equipo quiere dar continuidad a su progresión en este inicio de temporada ante un rival que conquistó la Copa del Rey la pasada campaña, pero que todavía no ha estrenado su casillero de victorias en la competición liguera.
El conjunto madrileño ha encajado dos derrotas, frente a Recoletas Burgos y Ordizia, y llegará a Valladolid con el objetivo de cambiar su dinámica. El Salvador, por su parte, buscará aprovechar su condición de local y mostrar una versión más consistente, reduciendo los errores y sacando partido a sus virtudes ofensivas.
El contacto y los detalles, claves del encuentro
El entrenador chamizo, Álvaro Gorostiza, prevé un partido exigente, en el que las disputas físicas y la precisión pueden resultar determinantes. «Va a ser un encuentro muy duro, de muchos contactos, en los que estos pueden determinar el resultado, al igual que los pequeños detalles, como los golpes de castigo, que también serán un factor clave», ha señalado.
Gorostiza también ha destacado la fortaleza del Alcobendas en las fases estáticas y su capacidad ofensiva. «Es un equipo fuerte delante, con una buena melé y maul, y un buen juego de ataque», ha explicado.
El técnico considera que El Salvador llega en buenas condiciones a la cita, aunque reconoce que el equipo no jugó como esperaba en su anterior compromiso frente al CRC Pozuelo. Pese a ello, ha valorado la efectividad ofensiva mostrada por sus jugadores como uno de los aspectos positivos del encuentro.
Primera cita de una serie de tres partidos exigentes
El duelo ante el Alcobendas abre un tramo importante del calendario para el conjunto vallisoletano, que después tendrá que medirse al VRAC Quesos Entrepinares y a La Vila. El objetivo de los chamizos es obtener los mejores resultados posibles en esta sucesión de encuentros y seguir avanzando en su evolución durante la temporada.





