El Club de Rugby El Salvador continúa reforzando su proyecto para la próxima temporada y lo hace con la incorporación de uno de los jóvenes talentos con mayor proyección del rugby español. Rocklyn John Kenneally, conocido deportivamente como Rocky Kenneally, ha elegido al conjunto chamizo para disputar la Liga de División de Honor, una competición que compaginará con sus compromisos con la selección Castilla y León Iberians.
Kenneally, que cuenta con nacionalidad española, irlandesa e inglesa, es jugador con contrato FER, por lo que su participación con El Salvador estará condicionada por las convocatorias y compromisos del combinado Iberians. Pese a ello, el joven segunda línea tenía claro su destino. La trayectoria de El Salvador en la formación de jugadores y su apuesta por la cantera fueron factores determinantes en su decisión.
Potencia y experiencia pese a su juventud
Con solo 18 años, Rocky Kenneally destaca por unas condiciones físicas que le convierten en un jugador especialmente importante en la segunda línea. Sus 2,02 metros de altura y 105 kilos le permiten aportar presencia y dominio en las touch, uno de los aspectos en los que el conjunto vallisoletano podrá aprovechar especialmente sus características.
El nuevo jugador chamizo llega procedente del Marbella RC, club en cuya cantera también ha podido comprobar la importancia del trabajo formativo. Antes de recalar en España, completó buena parte de su formación en Irlanda, donde pasó por Blackrock College y Leinster School, dos estructuras vinculadas al rugby escolar de alto nivel.
Su progresión le ha llevado además a vestir la camiseta de la selección española M20, con la que ha disputado un Mundial. Ahora da un nuevo paso en su trayectoria con su incorporación a Iberians y su llegada a El Salvador.
Un perfil completo para la segunda línea
Más allá de sus condiciones físicas, el club destaca la madurez mostrada por Kenneally sobre el terreno de juego. El segunda línea aporta capacidad en el manejo del balón, eficacia en los puntos de encuentro y una buena lectura para organizar la defensa.
También sobresale por su capacidad de placaje, completando un perfil que combina potencia, movilidad y capacidad de trabajo.
Su llegada supone así una nueva apuesta de El Salvador por el talento joven y por un jugador que, pese a su corta edad, ya acumula experiencia internacional y está llamado a seguir creciendo en el rugby de alto nivel. El objetivo será que Rocky Kenneally siga desarrollando su potencial en Valladolid mientras compagina la competición nacional con los compromisos que le reclame la selección.





