Cien metros son cien metros, pero no se nadan igual en una piscina de 25 que en una de 50. De eso trata la segunda entrega de ‘Descubre la natación con Riavall‘, la serie divulgativa del club, que explica qué significan ‘piscina corta’ y ‘piscina larga’, dos expresiones muy habituales en la natación de competición.
Piscina de 25 metros: más paredes, más giros
La de 25 es la piscina corta. Para completar 100 metros, el nadador hace cuatro largos y tres virajes después de la salida. En 200 metros son ocho largos, y en 400, dieciséis.
Con tantas paredes, los giros cobran protagonismo. Cada una es una oportunidad para impulsarse, hacer el tramo subacuático y recuperar velocidad.
Piscina de 50 metros: menos impulsos, más nado continuo
La de 50 es la piscina larga u olímpica. Aquí los 100 metros se quedan en dos largos y un solo viraje. Hay menos paredes, menos impulsos y más tiempo nadando sin parar. Según explica el club, es donde más pesan la técnica, el ritmo y la capacidad de mantener una buena ejecución durante todo el largo.
Por qué las marcas no se mezclan
La distancia es la misma, pero no la forma de recorrerla: más giros, impulsos y tramos subacuáticos en la corta, y tramos de nado continuo más largos en la larga. Por eso, en natación competitiva se distingue entre las marcas hechas en una piscina y las hechas en la otra.
Cuántos largos son en cada piscina
| Distancia | Piscina de 25 m | Piscina de 50 m |
|---|---|---|
| 50 m | 2 largos | 1 largo |
| 100 m | 4 largos | 2 largos |
| 200 m | 8 largos | 4 largos |
| 400 m | 16 largos | 8 largos |
| 800 m | 32 largos | 16 largos |
| 1.500 m | 60 largos | 30 largos |






