La Asociación de la Prensa Deportiva de Valladolid (APDV) celebró una nueva edición de sus desayunos informativos con la participación de Carlos Peralta Gallego, director de la Comisión Española para la Lucha Antidopaje en el Deporte (CELAD), quien abordó el funcionamiento del organismo y los retos actuales en la lucha contra el dopaje.
Peralta, al frente de la CELAD desde octubre de 2024, explicó que la entidad es un organismo público adscrito al Consejo Superior de Deportes, encargado de velar por la salud de los deportistas y garantizar la limpieza en las competiciones dentro del marco de la Ley Orgánica vigente desde diciembre de 2021.
Durante su intervención, el dirigente incidió en la necesidad de cambiar la percepción social sobre la lucha antidopaje. «No somos la policía, somos el protector del deportista», señaló, defendiendo una visión que va más allá de la sanción. Peralta detalló que el proceso incluye controles, análisis en laboratorios independientes y la apertura de expedientes, cuya resolución corresponde a un comité externo. «Protegemos a los buenos y buscamos a los malos», resumió.
Asimismo, subrayó que el dopaje implica riesgos para la salud, fraude deportivo y pérdida de credibilidad, y recordó que existen hasta once infracciones tipificadas, incluyendo represalias contra denunciantes.
El director de la CELAD destacó la independencia del organismo y su coordinación con las fuerzas de seguridad del Estado. En este sentido, explicó que cuentan con un canal de denuncias y colaboración directa con unidades como la UCO y la UDEF. «Somos un organismo garantista; esto puede acabar en los tribunales y debe estar bien sustentado», apuntó, en referencia a los procedimientos sancionadores.
Uno de los ejes centrales de su intervención fue la necesidad de reforzar la formación en materia antidopaje, especialmente en las categorías inferiores. Peralta advirtió del riesgo del denominado dopaje no intencional, derivado del consumo de suplementos contaminados o medicamentos no autorizados. «Tenemos que iniciar la educación cuanto antes», afirmó, insistiendo en que el deportista debe conocer tanto las consecuencias deportivas como las repercusiones económicas y sociales de una infracción.
En el ámbito técnico, Peralta explicó la evolución de los métodos de detección, con especial atención al pasaporte biológico, que permite analizar la evolución fisiológica del deportista a lo largo del tiempo. vExiste la percepción de que el tramposo va por delante, pero la ciencia también evoluciona», indicó.
En esta línea, destacó una de las herramientas clave del sistema: la conservación de muestras durante diez años, lo que permite reanalizarlas con nuevas tecnologías. «Han salido muchos casos años después. Tarde o temprano, los pillamos», afirmó.
Controles en todos los deportes
Sobre la percepción de desigualdad en los controles entre disciplinas, Peralta aseguró que estos se realizan en todos los deportes, incluido el fútbol. Como ejemplo, relató controles realizados a selecciones nacionales antes de competiciones internacionales, requisito indispensable para participar. Además, recordó que la legislación contempla factores como la intencionalidad, el grado de culpa o el uso terapéutico, y advirtió sobre sustancias de abuso como cannabis, cocaína o anfetaminas, que también están reguladas.





