Fran Escribá afronta el estreno del Real Valladolid en LaLiga Hypermotion con una incógnita todavía abierta: las inscripciones de los jugadores. El técnico confirmó que el club continúa trabajando para ampliar el número de futbolistas disponibles y confía en que la situación pueda resolverse antes del debut del sábado ante el RCD Mallorca. «Todavía tenemos margen y yo confío todavía en que se van a solucionar bastantes cosas», señaló.
El entrenador explicó que la situación está condicionada por los límites económicos y por las salidas que pueda cerrar el club, además de la ampliación de capital. «En el momento que esté el tema de la ampliación de capital, ahí ya no vamos a tener problemas», apuntó. Escribá reconoció que podría llegar el caso de tener que elegir entre determinados jugadores en función de la capacidad de inscripción concedida por LaLiga, aunque insistió en que todavía no se ha llegado a ese escenario.
La prioridad, mientras tanto, es que todos estén disponibles. «No pensamos en que no lo vamos a conseguir. Vamos a intentarlo hasta el último momento», afirmó. El técnico espera tener definida la situación durante la tarde previa al viaje a Mallorca y poder confeccionar entonces la convocatoria.
Un estreno exigente ante uno de los favoritos
La incertidumbre administrativa no ha condicionado, según Escribá, la preparación deportiva del encuentro. El técnico asegura haber trabajado durante la semana pensando en contar con todos y ha preparado diferentes alternativas ante posibles ausencias.
«No me ha condicionado lo más mínimo», aseguró. Escribá dejó claro que no quiere utilizar las inscripciones como argumento antes ni después del encuentro: «Primero que pensamos en ganar». Su idea es competir con el mejor once disponible y mantener intacta la ambición independientemente de quién pueda finalmente estar inscrito.
El rival tampoco admite relajaciones. Escribá considera al Mallorca uno de los principales candidatos al ascenso y destaca que mantiene una parte importante de la plantilla que tenía en Primera División, además de haberse reforzado con jugadores de nivel. «Es una muy buena plantilla, no tengo ninguna duda», afirmó, hasta el punto de considerar que le sorprendería que el conjunto balear no terminase entre los seis primeros.
El entrenador también ha incidido durante la semana en evitar un inicio como el protagonizado ante el Sporting, cuando el Valladolid encajó dos goles en los primeros minutos antes de protagonizar una notable remontada. Escribá reivindicó precisamente el carácter mostrado posteriormente por su equipo, aunque reconoció que un arranque similar en Mallorca podría resultar mucho más difícil de corregir. «Tenemos muy claro que eso no puede ocurrir», señaló.
Tres primeras jornadas fuera de casa
El hecho de comenzar el campeonato con tres desplazamientos consecutivos no modifica el planteamiento de Escribá. El técnico asegura que el equipo no ha pensado en esos tres partidos como un bloque ni en adoptar una actitud más conservadora por jugar lejos de Zorrilla.
«Vamos a jugar a defender. Ya tendremos tiempo de cuando juguemos en casa atacar», ironizó al explicar que esa no es la mentalidad del equipo. La preparación se ha centrado exclusivamente en Mallorca y será el rendimiento de cada futbolista y las características del rival lo que determine las decisiones deportivas.
Un central y un atacante polivalente, prioridades en el mercado
En el apartado de fichajes, Escribá confirmó que el club sigue buscando dos perfiles concretos. El primero es un central, una posición que ya se había marcado como prioritaria, mientras que el segundo sería un futbolista ofensivo con capacidad para actuar en diferentes posiciones.
El entrenador puso como referencia a jugadores como Chacón, Víctor o Yeray, capaces de desenvolverse como delanteros, segundos puntas o jugadores de banda. Eso sí, dejó claro que el Valladolid no incorporará jugadores simplemente por completar la plantilla: «No vamos a traer a nadie por traer, y solo si hay una opción buena de mercado».
Escribá se mostró satisfecho con la plantilla confeccionada hasta ahora y destacó su equilibrio y una mejora en la calidad técnica. También defendió la renovación del vestuario después de las dos últimas temporadas: «Creo que era necesario cambiar», explicó, al considerar que el equipo necesitaba una especie de «limpieza a nivel mental, futbolístico».
Sin espacio para los jugadores descartados
El técnico también fue tajante sobre la posibilidad de reincorporar a futbolistas que actualmente permanecen fuera de la dinámica del primer equipo si finalmente no encuentran destino. «Creo que sería un error que volvieran a entrar», afirmó.
Escribá considera que, desde el punto de vista deportivo, era necesario modificar el vestuario y mantiene la intención de que esos jugadores abandonen el club. «Si alguno no sale, pues hay que intentar que salga», aseguró, al tiempo que apeló también a la voluntad de los propios futbolistas para buscar una salida y continuar sus carreras.
Preguntado por posibles nuevas salidas después de las confirmadas de Alani y Jaouab, el entrenador reconoció tener información al respecto, aunque prefirió no adelantar acontecimientos porque todavía no se los habían confirmado oficialmente. «Los dirigentes están trabajando en eso», concluyó.





