El Real Valladolid afrontará una nueva etapa económica y deportiva. Gabriel Solares, presidente del conjunto blanquivioleta, anunció este jueves una inyección de hasta 15 millones de euros por parte de la propiedad, la mayor en la historia del club, al tiempo que realizó una profunda autocrítica por el rendimiento del equipo este curso, confirmó que la entidad no está en venta y presentó varios cambios estructurales para reforzar el proyecto de futuro.
La comparecencia dejó un mensaje claro: el club quiere reconstruirse tras un curso marcado por la decepción deportiva y la pérdida de conexión con la afición. «No puedo evadir mi responsabilidad. Los resultados de este año son consecuencia de mis decisiones», reconoció Solares, que asumió públicamente errores en la planificación y en la gestión de una temporada que calificó como especialmente dura.
Una inyección histórica para impulsar el proyecto
El gran anuncio de la comparecencia llegó en el plano económico. Solares confirmó que la propiedad realizará una inyección de recursos de hasta 15 millones de euros, una operación que servirá para reducir deuda, mejorar el límite de coste de plantilla y aumentar la competitividad del club. «Es la inyección de recursos más grande en la historia del Real Valladolid por parte de la propiedad», aseguró.
Según explicó el dirigente mexicano, la operación se ejecutará inicialmente mediante un préstamo participativo, debido al litigio judicial todavía existente sobre la valoración de acciones derivada de la anterior ampliación de capital.
El presidente defendió además la evolución financiera del club desde la llegada de Ignite Sports, subrayando que la deuda se ha reducido en torno a un tercio y que los ingresos comerciales prácticamente se han duplicado. «Nuestros ingresos son del doble, nuestra nómina es de la mitad y la deuda se disminuyó en un 33%», afirmó.
Autocrítica y responsabilidad por el fracaso deportivo
Más allá del plano económico, Solares asumió sin rodeos la responsabilidad por una temporada decepcionante del Pucela. El presidente admitió errores en la toma de decisiones y evitó escudarse en la herencia recibida de la etapa anterior. «Los resultados tienen que ser desde el principio. No puedo sentarme frente a la afición y decir que en cuatro o cinco años veremos si esto valía para algo», señaló.
Solares reconoció que el equipo no consiguió transmitir competitividad ni orgullo a su afición y defendió que el principal objetivo ahora es recuperar la identidad del Real Valladolid. «Lo que sí tienen que esperar es un equipo que les haga sentirse orgullosos», apuntó.
Eso sí, evitó prometer el ascenso como obligación inmediata. «No voy a prometer intangibles para vender la moto en una campaña de abonados», dijo, aunque sí aseguró que el club afrontará la próxima campaña con «máxima ilusión y máxima ambición».
Fran Escribá, pieza clave del nuevo proyecto
En el apartado deportivo, Gabriel Solares mostró un respaldo total a Fran Escribá como entrenador del Real Valladolid para el próximo curso.
El presidente explicó que el técnico ha demostrado versatilidad táctica y capacidad para adaptarse a diferentes contextos competitivos, por lo que el mercado de fichajes estará enfocado a construir una plantilla acorde a sus necesidades. «Fran es un entrenador que ha demostrado que es polivalente y que, si le damos herramientas, va a dar resultados», explicó.
Además, detalló que el club trabaja con un modelo de plantilla basado en una mezcla de cantera, jugadores contrastados y perfiles de mercados alternativos con potencial de crecimiento.
“El Real Valladolid no está en venta”
Otro de los asuntos que más expectación había generado en los últimos días fue el supuesto interés de empresarios vallisoletanos por adquirir el club. Sobre esta cuestión, Solares fue contundente y negó cualquier escenario de venta. «No hay ningún interés en vender», afirmó.
El presidente reconoció haber recibido contactos recientes para explorar posibles proyectos relacionados con el Real Valladolid, aunque aclaró que tanto Ignite Sports como el resto de accionistas rechazaron de forma unánime cualquier posibilidad de desprenderse de la entidad. «La respuesta fue un no unánime», insistió.
Cambios en la estructura y nuevo consejo consultivo
La comparecencia también sirvió para presentar cambios organizativos en el club. Solares asumirá un papel más protagonista en el día a día del Real Valladolid, mientras Enrique Uñuela reducirá su presencia operativa.
Además, el club pondrá en marcha un Consejo Consultivo formado por perfiles empresariales vinculados a Valladolid, con el objetivo de aportar experiencia, conocimiento y arraigo local al proyecto. «Van a aportar conocimiento, conexiones y ese arraigo con la tierra», explicó el dirigente blanquivioleta.
El caso Chuki, sobre la mesa
Durante el turno de preguntas también hubo espacio para abordar la salida de Chuki. Solares defendió que el Real Valladolid trató de renovar al jugador desde septiembre y aseguró que el club llegó a plantear una propuesta importante para intentar retenerle.
Pese a todo, quiso dejar un mensaje conciliador hacia el canterano. «Esta fue su casa antes de que yo llegara y seguirá siendo su casa mucho después de que yo me vaya», concluyó.





