El Real Valladolid salió de vacío de su visita a Andorra tras un encuentro de escasa producción ofensiva y marcado por la falta de ritmo. El conjunto dirigido por Fran Escribá no logró imponer su juego en ningún momento y terminó cediendo por la mínima.
El partido arrancó con un guion previsible: dominio territorial del conjunto local y un Valladolid replegado, intentando contener las posesiones largas de su rival. Durante el primer tiempo, la defensa blanquivioleta consiguió minimizar los acercamientos del Andorra, que apenas inquietó con un disparo lejano de Ninsu que se marchó fuera.
En ataque, el equipo tampoco encontró soluciones. Sus aproximaciones fueron escasas y poco precisas. Un centro lateral, un envío raso que no encontró rematador y un disparo desde la frontal en una acción a balón parado representaron el escaso bagaje ofensivo antes del descanso. La ocasión más clara llegó en un córner que terminó paseándose por el área sin encontrar remate definitivo.
La segunda mitad mantuvo la misma tónica: pocas ocasiones, escasa fluidez y muchas interrupciones. El Real Valladolid no logró dar un paso adelante, mientras que el Andorra fue creciendo progresivamente hasta encontrar premio.
En el minuto 62, una combinación en campo rival permitió a Cardona plantarse ante Aceves y definir con acierto en el que sería el único disparo entre los tres palos de todo el encuentro. Ese tanto terminó siendo definitivo.
Tras el gol, el conjunto local ganó confianza y controló el ritmo del partido. Los blanquivioletas intentaron reaccionar, pero sin claridad ni profundidad. Un cabezazo de Marcos André y alguna transición mal resuelta fueron sus únicos intentos de igualar el marcador.
El tramo final se complicó aún más con la lesión de Ohio, que obligó al equipo a terminar con diez jugadores los minutos de añadido, sin capacidad para generar peligro real.
Situación en la tabla
Con esta derrota, el Real Valladolid se mantiene, a la espera del resto de resultados de la jornada, cinco puntos por encima de los puestos de descenso, que marca el Real Zaragoza. El próximo compromiso será clave: el sábado 25 de abril en Zorrilla ante la Real Sociedad B.





