El Caja Rural Aula continúa al frente de la División de Honor Oro. El equipo de Javier Rujas sumó su cuarta victoria en cuatro jornadas tras imponerse por 42-26 al Schär Colores Zaragoza en Huerta del Rey. Las blanquiazules encontraron su mejor versión tras el descanso, cuando un parcial favorable les permitió abrir una brecha definitiva y consolidarse como líderes en solitario.
El encuentro no fue sencillo durante la primera mitad. El conjunto zaragozano planteó una defensa 6:0 que dificultó los ataques locales y provocó pérdidas y lanzamientos poco acertados. Además, encontró situaciones claras desde los seis metros, lo que le permitió tomar la iniciativa en el marcador (7-8, minuto 11).
El Aula respondió aumentando la velocidad de su juego para evitar el contacto continuado con la defensa visitante. La reacción le permitió alcanzar una ventaja de tres goles superados los veinte minutos (15-12), pero los errores ofensivos dieron aire al Schär Colores Zaragoza, que firmó un parcial de 0-3 para devolver la igualdad al partido.
Dos contratiempos antes del descanso
Con el marcador de nuevo ajustado y las pérdidas lastrando el ataque, Javier Rujas pidió tiempo muerto para intentar corregir la dinámica de sus jugadoras. El equipo local llegó a verse por detrás (16-17, minuto 25), aunque consiguió recuperar la ventaja antes del intermedio, al que se llegó con 20-19.
La primera parte dejó también dos problemas físicos para el Aula. María García tuvo que retirarse con molestias en el tobillo derecho y, poco después, Carmen Sanz abandonó la pista tras sentir un pinchazo en la parte posterior de la pierna derecha. Ambas incidencias redujeron las opciones de rotación del conjunto vallisoletano.
Un parcial tras el descanso rompe el partido
El Caja Rural Aula Valladolid volvió de los vestuarios con una marcha más. La mejora defensiva permitió recuperar balones y correr, una dinámica que se tradujo rápidamente en una ventaja de seis tantos (27-21, minuto 37).
Con el 6:0 funcionando y el equipo encontrando espacios para lanzar, la diferencia siguió creciendo hasta los ocho goles (30-22, minuto 40). A partir de ese momento, las vallisoletanas controlaron el encuentro y ampliaron su renta hasta el 42-26 definitivo.






