El Recoletas Salud Atlético Valladolid ya ha puesto en marcha la maquinaria de la temporada 26/27. Apenas un día después del inicio de la pretemporada, el club vallisoletano ha comenzado la presentación de sus nuevos fichajes con la puesta de largo de Ignacio Suárez, el último refuerzo anunciado por la entidad y uno de los hombres llamados a dirigir el juego del conjunto de David Pisonero.
El central bilbaíno llega procedente del Bada Huesca, donde disputó las cuatro últimas temporadas. En la pasada campaña firmó 75 goles en 30 encuentros y, pese al descenso del conjunto oscense a División de Honor Plata, alcanzó las semifinales de la Copa del Rey.
Durante su presentación, el presidente del club, Mario Arranz, dio la bienvenida al jugador y destacó que el inicio de las presentaciones supone «el pistoletazo de salida a la parte deportiva» después del comienzo de la campaña de abonados y del arranque de la pretemporada. Además, subrayó que la llegada de Suárez responde a la ambición compartida entre ambas partes de seguir creciendo en las próximas temporadas.
El nuevo jugador del Recoletas Salud ha firmado hasta junio de 2028 y compartirá la dirección del equipo principalmente con Alejandro Pisonero y Álex Colón. A sus espaldas acumula ya 109 partidos y 287 goles en la máxima categoría del balonmano español.
Suárez aseguró sentirse ilusionado por afrontar esta nueva etapa. «Es un placer formar parte de este gran club y tengo muchas ganas de empezar este proyecto. Esperemos cumplir todos los objetivos y seguir creciendo tanto a nivel colectivo como personal», afirmó. El jugador reconoció que la llamada del Recoletas Salud llegó en un momento importante tras el descenso del Bada Huesca y que la decisión fue inmediata por la ambición del proyecto vallisoletano.
En el plano deportivo, explicó que pretende aportar velocidad y verticalidad desde la posición de central. «Puedo generar superioridades, jugar el uno contra uno, el dos contra dos con el pivote y aportar lanzamiento en proximidad. Intentaré seguir creciendo también en la faceta goleadora», señaló. Además, destacó la rápida adaptación a su nuevo destino. «La ciudad es espectacular para vivir y en el vestuario me he encontrado un grupo humano excelente. Esa unión es fundamental en el deporte», añadió.
Formado en las categorías inferiores del Escolapios de Bilbao, Suárez dio el salto al Trapagaran Eskubaloia, donde logró el ascenso a División de Honor Plata y se convirtió en el máximo goleador de la categoría durante la temporada 2020-21 con 190 tantos en 26 encuentros. Su rendimiento le abrió las puertas del UBU San Pablo Burgos antes de dar el salto definitivo a la Liga Asobal con el Bada Huesca.
El entrenador del Recoletas Salud, David Pisonero, no ocultó su satisfacción por incorporar a un jugador al que el club llevaba tiempo siguiendo. «Ignacio es un jugador pretendido desde hace mucho tiempo y este año, por las circunstancias, hemos podido abordar el fichaje. Tiene mucho potencial, es muy vertical y nos aporta un perfil del que carecíamos en determinados momentos», explicó.
El técnico destacó que el objetivo será integrar esas cualidades dentro del sistema de juego del equipo. «Hasta ahora hemos tenido centrales de otro perfil, más tácticos, mientras que Ignacio nos ofrece capacidad de dirección, uno contra uno y calidad contrastada en ASOBAL. Creemos que puede adaptarse rápido y complementar muy bien a Alejandro Pisonero», afirmó.
Pisonero también hizo balance de la planificación deportiva y mostró su satisfacción con la plantilla confeccionada para la nueva temporada. Considera que la estructura del equipo mantiene la continuidad respecto al pasado curso, aunque reconoce que habrá que acelerar la integración de las nuevas incorporaciones en la primera línea. «El equipo está muy parecido a nivel de piezas y estructura. Hemos cambiado dos jugadores en el centro y el lateral izquierdo, pero con Pablo, Rares y Alejandro creo que el acoplamiento será rápido», señaló.
Eso sí, el entrenador advirtió de la dificultad del calendario con el que arrancará la Liga Asobal. «El calendario es atroz y nos exige empezar bien. Además, tendremos que reconstruir desde cero nuestro sistema defensivo 5:1, que era una de nuestras señas de identidad», concluyó el técnico vallisoletano.





