El Caja Rural Aula ya perfila su proyecto para la temporada 26/27 con una apuesta clara por la continuidad. Tras consumarse el descenso desde la Liga Guerreras Iberdrola, el conjunto vallisoletano afrontará el curso en División de Honor Oro con la mayor parte de la plantilla renovada y el objetivo de regresar cuanto antes a la máxima categoría del balonmano femenino español.
El club ha confirmado la continuidad de catorce jugadoras, que seguirán formando parte del equipo dirigido por Francisco Javier Rujas. Se trata de Nerea Patiño, Mónica Gutiérrez-Paris, Inoa Lucio, Carmen Sanz, Kadi Jallow, Naroa Baquedano, Amaia G. de Garibay, Sol Carratú, María Guerra, Sandra Monteagudo, Valeska Lovera, Alejandra Alonso, Jimena Arriaga y María García.
Apuesta por la estabilidad
Con esta decisión, el Aula mantiene el núcleo del equipo que compitió durante la pasada campaña en la élite nacional. La continuidad del bloque permitirá al cuerpo técnico trabajar sobre una base consolidada, con jugadoras que ya conocen la filosofía del club y que buscarán pelear por las posiciones de ascenso desde el inicio de la competición.
La entidad considera que la estabilidad de la plantilla será uno de los pilares del nuevo proyecto, en una División de Honor Oro que volverá a presentar un elevado nivel competitivo y en la que el conjunto vallisoletano aspira a estar entre los principales candidatos al regreso a la Liga Guerreras Iberdrola.
La plantilla sigue tomando forma
Pese a confirmar un importante número de renovaciones, el Caja Rural Aula continúa trabajando en la planificación deportiva del próximo curso. El club seguirá anunciando en los próximos días los movimientos pendientes para completar una plantilla con la que intentará recuperar la máxima categoría del balonmano femenino español.





