El Caja Rural Aula Valladolid peleó hasta donde le llegaron las fuerzas, pero acabó cediendo ante el todopoderoso Super Amara Bera Bera en la última jornada de la temporada regular de la Liga Guerreras Iberdrola.
El equipo blanquiazul llegó a San Sebastián con las bajas por problemás físicos de valeska Lovera, Amaia G. de Garibay y Angie Zürni, a la que se sumó la de Jimena Arriaga, que jugó con el equipode DHP.
Las buenas noticias llegaron con los minutos que pudieron jugar Naroa Baquedano y Polina Gorbatsjova, que ya están recuperadas de sus lesiones y que ahora intentan coger ritmo de competición antes de la parte más importante de la temporada.
Empezaron bien las blanquiazules, con un ataque fluido dirigido por Sandra Monteagudo con la inestimable colaboración de Nerea Patiño. Las blanquiazules sabían que con la infinidad de bajas que acumulaban no podían entrar en el juego físico del Super Amara Bera Bera, así que trataron de jugar con cabeza en ataque para minimizar las pérdidas y frenar así la temible primra oleada del equipo vasco.
Las de Salva Puig encontraban soluciones en ataque desde la primerav línea y en la conexión con el pivote, mientras que la dupla formada por Savina Bergara y Alejandra Alonso conseguía imponer su intensidad en defensa. Con esos mimbres y las paradas de Marisol Carratú, el Caja Rural Aula Valladolid llegó al ecuedor de la primera mita dos goles por debajo del campeón de la liga regular (9-7).
Las vallisoletanas tuvieron que hacer un equilibrio complicado, querían competir, pero no podían olvidar la importancia del play-down que comenzará la próxima semana. Sobre todo con la cantidad de bajas que acumula el equipo desde hace unos meses. También se debatía el Bera Bera, que la próxima semana comienza su pelea por volver a levantar el título de campeón de la Liga Guerreras Iberdrola.
Así que la primera parte se jugó a un ritmo pausado, sin que ninguno de los dos equipos quisiera poner el turbo para acelerar el ataque, Y con esos mimbres se llegó al descanso con un buen Caja Rural Aula Valladolid,que supo adaptarse a las circunstancias para irse al descanso cuatro goles abajo.
Tras el paso por los vestuarios el Bera Bera decidió dar un paso adelante para cerrar el partido y aprovechar el cansancio de las jugadoras blanquiazules, que empezaban a tener problemas físicos después tener que jugar casi todos los minutos al no tener apenas rotación en el banquillo.
Así que en el minuto 40 la ventaja del equipo local había llegado ya a los ocho goles. A partir de ese momento, el choque entró en un ida y vuelta que terminó poniendo el marcador final de 32-25. Ahora las de Salva Puig piensan ya en el sorteo del lunes a las 11:30, cuando conocerán el orden de sus partidos de play-down.





