El Recoletas Atlético Valladolid se desplaza para disputar una nueva jornada lejos de Huerta del Rey. Visitará este domingo a las 12:30 horas al Sanicentro BM Guadalajara, un rival que pondrá las cosas muy difíciles a los pucelanos, ya que aún no ha sumado en la segunda vuelta y necesita puntos para salir de la zona de descenso.
El conjunto de David Pisonero por su lado, no conoce aún la victoria en dos encuentros de esta segunda fase del campeonato liguero. Pero sí ha logrado un valioso punto en la pista del Huesca.
Tras su empate a 30 en Huesca, los gladiadores azules se midieron por segunda ocasión en 7 días al Barça. Esta vez el efecto Huerta no fue resolutivo como en la campaña pasada y la escuadra blaugrana fue muy superior en la segunda mitad después de que el Recoletas aguantase la primera, 17-21. Al final 11 goles a favor de un cuadro culé (28-39) que se quedó lejos de poder ser batido de nuevo.
El Recoletas quiere sumar en Guadalajara porque además el siguiente rival en visitar Huerta del Rey (jueves 26 de febrero) será el actual 5º, Bathco Torrelavega, único equipo que ganó en el feudo pucelano la pasada temporada. El objetivo es no perder comba en la lucha por las plazas que dan derecho a competición europea y tratar de estar lo más cerca posible del cuarto puesto logrado en la primera vuelta.
Los precedentes en cancha alcarreña han sido favorables en las tres últimas visitas que acabaron con victorias del conjunto vallisoletano. De siete partidos en el David Santamaría en ASOBAL, el cuadro de Pisonero ha logrado cuatro triunfos, un empate y sufrido dos derrotas.
En el choque de la primera vuelta, el Recoletas venció con claridad (32-22), destacando sobre todo su portería con 20 paradas entre Bar y César, que abrieron el camino junto a una sólida defensa para conseguir el entonces segundo triunfo de la temporada.
Por su lado, el Guadalajara ocupa actualmente la última posición en la clasificación con 8 puntos. Después de comenzar la segunda vuelta sin suerte ante Dicorpebal Logroño y Horneo Eón Alicante con derrotas por 4 tantos, el conjunto de Juan Carlos Requena debe apurar al máximo sus opciones ante los vallisoletanos para seguir en la pelea por la permanencia.
Con el ex del Recoletas Nico García en portería cuajando un gran año (135 paradas, 6º ASOBAL, 24,7% de efectividad), Guadalajara tiene en el central Joan Blanco, hermano del que fuera también jugador de los gladiadores azules, Oriol Blanco, a su timón, mientras el extremo derecho brasileño Fabio Chiuffa y el pivote Diego Vera, que no disputaron el partido de la primera vuelta en Huerta del Rey, estarán en principio disponibles para el domingo. Su máximo anotador es el lateral zurdo egipcio Mohamed Elkhouga con 54 tantos (3,2 de media) dentro de una aportación coral ofensiva de su plantilla.
El entrenador del Recoletas, David Pisonero, ha valorado como afronta su equipo esta cita en la rueda de prensa previa de hoy jueves, «es uno de los partidos más decisivos pero pasado el Barça y salvado el partido de Huesca, a partir de aquí vamos a ver cual son los verdaderos objetivos del equipo en campos como este, ante un rival en situación delicada y al que le vamos a exigir dar su mejor versión porque necesitan los puntos. En esta segunda vuelta hemos tenido buen rendimiento pero sin la fiabilidad de la primera y tenemos que volver a niveles defensivos altos si queremos llevarnos la victoria de allí», describió el técnico pucelano.
Acerca del rival, Pisonero reconoce que no es un oponente sencillo aunque lo parezca por la clasificación, «son un equipo muy incómodo, con transiciones rápidas, jugadores no excesivamente altos ni grandísimos tiradores excepto Elkhouga en la derecha. Pero con jugadores como Falcón, Velasco o Blanco que son versátiles y rápidos, de uno contra uno y su buena conexión con el pivote hacen que defensas grandes como la nuestra sufran. En la ida enseguida pudimos marcar diferencias y eso nos hizo jugar tranquilos, todavía no tenían la conexión de ahora, y en Alicante aunque pierden, hacen un buen partido. A nosotros nos complican más las acciones directas, el cara a cara, no me preocupa el estilo de juego sino la necesidad porque van a poner encima de la mesa una intensidad alta ante la que vamos a tener que imponer nuestro físico y la tranquilidad que nos da la clasificación», advirtió.


