Tres jornadas lleva en marcha la NBA, y ya han sido suficientes para que el joven base pucelano se haga notar en la mejor liga del mundo. Tras dos jornadas iniciales en las que apenas contó con minutos, Larry no ha dejado escapar la oportunidad para entrar en la rotación de Dusty May.
El camino al otro lado del charco comenzó bien para Sergio, con buenas actuaciones en Summer League y mostrándose regular en pretemporada, sobretodo desde el lanzamiento, faceta que todavía no había demostrado. Sin embargo en el inicio del curso estadounidense, la rotación tejana parecía no tener hueco para el vallisoletano, que solo jugó 8 minutos en dos partidos. Algo preocupante fue ver como ante Indiana, con una ventaja de más de 20 puntos, De Larrea solo contó con 1 minuto de juego.
En un equipo como el de Dallas lleno de jugadores físicos, pero con menos talento para crear juego o tirar de 3, Larry presentaba argumentos para ser útil a la franquicia. Y su momento llegó con la ausencia de Kyrie Irving y Cooper Flagg en el enfrentamiento con los actuales subcampeones de la NBA, los San Antonio Spurs. Los Mavericks necesitaban rellenar el hueco en la generación y el tiro, y la elección natural era Larry. La responsabilidad y el rival no afectaron en absoluto al español que se destapó anotando 21 puntos y dando 5 asistencias en 33 minutos.
Como ya acostumbra últimamente, además de anotar fue eficiente en el lanzamiento exterior donde acumuló un 3/4 y dejó grandes sensaciones atacando el aro. Su gran partido fue una de las razones por las que unos mermados Mavs aguantaron a Wembanyama y sus Spurs hasta el último cuarto. Toda una declaración de intenciones por parte de Sergio para, con el regreso de Kyrie, comandar el perímetro de la segunda unidad junto a Marcus Sasser.






