Eliminando a un equipo de Primera FEB, así es como el UEMC Baloncesto Valladolid consiguió su billete a octavos de final de la Copa España. Con un señor partido de inicio a fin, se cimentó la sorpresa del cuadro pucelano.
Muy metidas las ardillas en el comienzo del encuentro poniendo un 13-4 de salida y forzando el tiempo muerto de Iñaki Martín a los 3 minutos. Buenísimos minutos morados que no aflojaban tras la reanudación y abrían brecha a 20-6. Fuenlabrada no encontraba agujero en el entramado de los chicos de David Barrio, y Valladolid cabalgaba a lomos de un incandescente Jaime Llamas. A +20 se pusieron los locales que estaban castigando de 3 con asiduidad. Un increíble primer cuarto finalizaba 33-13 para los vallisoletanos.
El segundo cuarto comenzaba con una versión mas terrenal de las ardillas en ataque pero manteniendo el listón atrás. El pistón volvía a subir con Jorge Martínez en cancha y subía el electrónico a 47-19 desatando la euforia del Pisuerga. Iñaki Martín hacía uso una vez mas de un tiempo muerto porque los madrileños se veían contra las cuerdas La reacción por fin llegó de parte blanquiazul con 3 triples que dejaban el partido 47-28. Era el momento de Vitor Benite que recortaba con varios lanzamientos hasta el 49-36.
La segunda mitad llegaba con más dudas y unas ardillas mas enfocadas al aro. Los visitantes conseguían sacar más faltas y fluir en ofensiva. 56-43 a mitad del tercer acto. Colocaban el -13 de desventaja con 3:30 restante de periodo los chicos de Iñaki Martín. Fuenlabrada subió el listón físico y ahí aparecieron Schutte y García-Abril para mantener el colchón. Con un ilusionante 69-52 se encaraba el cuarto definitivo en Pisuerga.
El último cuarto arrancaba con menos anotación que los anteriores pero muchísima intensidad por parte de ambos conjuntos. La ventaja oscilaba entre los 15 puntos pero sin acercamientos peligrosos por parte de Fuenlabrada. Con 2:43 restantes la diferencia eran 11 puntos y Barrio pedía un tiempo muerto para asegurar el partido. Zao ponía a 9 a los visitantes, y los asistentes en el pabellón vallisoletano impregnaban los ataques rivales de música de viento. Un triple de Iñigo Royo sentenciaba un encuentro que se enturbiaba por una trifulca entre Iván Cruz y Jaime Llamas. 90-82 finalmente en Pisuerga.






