Jaime Llamas ya ha sido presentado como nuevo jugador del UEMC Baloncesto Valladolid. El alero leonés inicia una nueva etapa en el conjunto morado con la intención de seguir creciendo a nivel deportivo y profesional y de contribuir a un proyecto que no oculta su ambición.
El ascenso está en la mente de todos, según reconoció el propio jugador, aunque Llamas quiso poner el acento en el camino necesario para aspirar a conseguirlo. «Es un equipo hecho para ascender. Todos venimos aquí con ese objetivo y todos lo tenemos en la mente, pero, como bien te dicen de pequeño, antes de correr hay que echar a andar. Primero tenemos que ser un equipo sólido y de verdad para poder estar lo más arriba posible», explicó.
Una nueva etapa en Valladolid
Llamas explicó que su decisión de incorporarse al proyecto vallisoletano responde a su deseo de dar un paso adelante en su trayectoria. «Esto es a nivel profesional y se trata de dónde quieras desarrollarte a nivel profesional. Consideraba que León no era un sitio para mí este año y quería dar un paso más, tanto a nivel deportivo como profesional», señaló.
El nuevo jugador destacó además sus primeras sensaciones tras conocer el funcionamiento de la entidad. «Es un club muy profesional, con una estructura muy clara, y con ganas de devolver al club una categoría más. Estoy muy agradecido por la oportunidad», afirmó.
Uno de los factores que también ha influido en su llegada es su anterior relación con David Barrio. Llamas coincidió con el técnico en Ibiza y en Ponferrada y destacó la importancia de conocer su forma de trabajar. «Han sido años en los que hemos peleado siempre por estar lo más arriba posible y este año no va a ser menos. Aparte de David, la cercanía del club y cómo me han recibido ha sido un punto clave para haber podido venir aquí», explicó.
«No me gusta esconderme»
Sobre su perfil como jugador, Llamas se definió como un baloncestista de carácter y dispuesto a asumir responsabilidades en los momentos importantes. «Soy un jugador que tiene bastante carácter en la pista, al que le gustan los momentos calientes y no le gusta esconderse. Soy un trabajador y nadie me ha regalado nada. Ese oficio y ese trabajo constante te hacen poder llegar arriba», aseguró.
El alero cuenta además con experiencia en la lucha por el ascenso. En sus cuatro temporadas en la competición ha disputado dos finales por subir de categoría, una experiencia que le ha permitido comprobar la dificultad del objetivo. «En mis cuatro años en la liga he jugado dos finales por el ascenso y nadie te regala nada. En los últimos momentos se te puede escapar perfectamente», recordó.
Saúl Hernández, por su parte, destacó la experiencia del nuevo fichaje y su conocimiento de la competición. «Es un jugador que conoce muy bien la categoría y que viene a ser un referente», afirmó el director general.





