La situación del Polideportivo Pisuerga sigue obligando al UEMC Baloncesto Valladolid a trabajar con diferentes escenarios de cara al inicio de la temporada. El club confía en poder disputar sus encuentros como local en Pisuerga, aunque el Polideportivo Pilar Fernández Valderrama aparece como la principal alternativa en caso de que no pueda utilizarse el Pisuerga con normalidad.
Así lo explicó este miércoles el director general del club, Saúl Hernández, durante la presentación de Jaime Llamas. Según señaló, el Ayuntamiento de Valladolid continúa estudiando las diferentes opciones para resolver la situación de la instalación.
«Las noticias son las que estáis manejando todos. La idea que tiene ahora mismo el Ayuntamiento es que se están mirando distintas opciones. En principio, nos han dicho que vamos a poder disputar los partidos en casa», afirmó.
El club ha trasladado también al Ayuntamiento su planificación de cantera, a la espera de conocer qué soluciones pueden ponerse en marcha durante los próximos meses y cómo afectarán al desarrollo de la actividad deportiva.
El Pilar Fernández Valderrama, principal alternativa
A día de hoy, el UEMC Baloncesto Valladolid no cuenta con más información que la trasladada por el presidente del club después de sus conversaciones con el Ayuntamiento. Por ello, la entidad trabaja con distintos escenarios. El más probable, en caso de no poder utilizar el Pisuerga, sería el traslado al Polideportivo Pilar Fernández Valderrama.
«Vamos a ver lo que se puede ir utilizando de la pista central y, lógicamente, la opción más probable es que vayamos al Pilar Fernández, que es el pabellón habilitado para nosotros», explicó Hernández.
El filial volverá a disputar sus partidos en Boecillo, como ya ocurrió la pasada temporada, mientras que el club deberá reorganizar los entrenamientos de sus equipos autonómicos.
El problema del aforo
Un posible traslado al Pilar Fernández Valderrama plantearía, sin embargo, importantes dificultades para el UEMC Valladolid. La principal sería la capacidad de la instalación. Hernández reconoció que el aforo podría quedar prácticamente cubierto con los abonados del club, lo que impediría la venta de entradas para el resto de aficionados.
«Si tenemos que ir a jugar al Pilar Fernández Valderrama, el problema que tenemos es de aforo. No podríamos vender localidades porque ya estaría lleno solo con nuestros socios», señaló.
La situación afectaría también a los patrocinadores, cuya ubicación durante los partidos tendría que reorganizarse en una instalación de menor capacidad. «Tendríamos el problema de los patrocinadores para ubicarles, porque, al final, el club se sostiene gracias a los patrocinadores, además de la aportación que hacen las instituciones públicas», añadió.
Un problema que afecta a toda la ciudad
El director general reconoció la complejidad de una situación que, según señaló, se arrastra desde hace años y que ahora obliga a estudiar soluciones tanto inmediatas como de futuro. Hernández considera que será necesario valorar todas las alternativas, incluida la posibilidad de realizar una actuación de mayor alcance en la cubierta, aunque ello pueda obligar a cerrar temporalmente el pabellón.
«A lo mejor, cerrar el pabellón durante un tiempo y después tener un pabellón para el resto de los años, si de momento no está previsto hacer un nuevo polideportivo, quizá sea la mejor solución», apuntó.
El responsable del club recordó que el Pisuerga es una instalación que trasciende al baloncesto. Junto a Huerta del Rey, es uno de los dos grandes pabellones de la ciudad y acoge actividad de numerosos equipos, usuarios y eventos.
«Esto no es un polideportivo que solo utiliza el baloncesto. También lo utilizan diferentes usuarios, equipos de fútbol sala y es el pabellón que alberga un montón de conciertos por capacidad. Entonces, esto no es un tema que solamente sea deportivo, también afecta a la ciudad», destacó.
Evitar que lo extradeportivo afecte al equipo
Mientras se espera una solución definitiva, desde el UEMC Baloncesto Valladolid confían en que la situación pueda resolverse sin afectar a la preparación de la plantilla. Hernández insistió en que la principal preocupación del club es que la incertidumbre sobre las instalaciones no termine interfiriendo en el trabajo diario del equipo.
«La mayor preocupación que tenemos es que los temas extradeportivos no nos despisten de lo que realmente tenemos que hacer, que es centrarnos en el día a día y en que el equipo pueda estar centrado», concluyó.
El UEMC Baloncesto Valladolid continúa así a la espera de conocer qué solución se adopta para el Polideportivo Pisuerga, mientras mantiene al Pilar Fernández Valderrama como principal alternativa para disputar sus encuentros en caso de que la instalación no pueda utilizarse con normalidad.





