El Fundación Aliados cerró el curso 2025/26 con un triunfo ante el CB Sureste Gran Canaria Santa Lucía, en un partido que no salió como esperaban los vallisoletanos, ya que no ofrecieron su mejor versión, acumulando muchos fallos en los lanzamientos. A esto se añadió una falta de intensidad, lógica cuando no hay nada en juego y la mente está ya puesta en las vacaciones, tras una campaña en la que el cuadro morado no encontró la regularidad necesaria para haber aspirado a objetivos más ambiciosos.
No fue el mejor encuentro de los de José Antonio de Castro, empezando por la defensa, demasiado endeble en muchos momentos, siguiendo por el ritmo de juego, mucho más bajo de lo habitual, y terminando por la falta de acierto en ataque, fruto de cierta desorganización. Y, aunque bien es cierto que el Fundación Aliados siempre estuvo por delante en el marcador, y que nunca puso en riesgo la victoria, también lo es que hubo demasiada relajación.
Eso fue aprovechado por la plantilla insular para añadir puntos a su casillero, hasta llegar a los 51 -en el Pilar Fernández Valderrama solo llegaron a los 38-, frente a un rival que, si en su feudo fue capaz de anotar 104 puntos, en Gran Canaria tuvo que conformarse con 73, debido a la falta de efectividad en el plano ofensivo.
Según de Castro, el choque fue «horrible, con un calor asfixiante, con falta de ritmo, mala defensa, y teniendo en cuenta que los canarios terminaron jugando con cuatro, el marcador se queda corto». «Se termina la temporada, que pudo ser mejor, pero ya hemos empezamos a trabajar en la siguiente», añadió.





