El UEMC Baloncesto Valladolid dio un paso atrás en la eliminatoria tras caer con claridad ante el CEB Llíria en el partido de ida de la primera ronda del playoff de ascenso (102-75). El conjunto vallisoletano, competitivo durante la primera mitad, se descompuso tras el paso por vestuarios y queda obligado a remontar una desventaja de 27 puntos en el encuentro de vuelta que se disputará en el Polideportivo Pisuerga.
El choque arrancó con un CEB Llíria más intenso, aunque el UEMC supo reaccionar y equilibrar el duelo en los primeros compases. Tras un intercambio de golpes inicial, los vallisoletanos lograron asentarse y cerrar el primer cuarto con desventaja mínima (19-18).
En el segundo periodo, el equipo dirigido por David Barrio mostró su mejor versión. Con un buen trabajo defensivo y mayor control del ritmo, llegó a manejar ventajas cercanas a los ocho puntos (29-37). Sin embargo, no logró consolidar esa renta y un parcial final de los locales permitió al conjunto valenciano marcharse al descanso por delante (41-40).
Desplome tras el descanso
La segunda mitad marcó el devenir del encuentro. Tras un inicio equilibrado (53-50), el UEMC perdió solidez y Llíria aprovechó la situación para abrir brecha. Los locales, más efectivos y agresivos, cerraron el tercer cuarto con una ventaja de 11 puntos (69-58).
En el último periodo, el conjunto vallisoletano no logró reaccionar. La falta de acierto (especialmente desde el perímetro (0/14 en triples) y el tiro libre (27/40)) y la precipitación ofensiva facilitaron que el rival ampliara la diferencia hasta el +27 final (102-75).
Todo se decidirá en Pisuerga
El resultado obliga al UEMC Baloncesto Valladolid a firmar una actuación sobresaliente en la vuelta. El equipo necesitará remontar 27 puntos para seguir con vida en los playoffs, en un partido que se disputará el próximo sábado a las 19:00 horas en Pisuerga.





