En la rueda de prensa mañanera, el técnico vallisoletano analizó la situación del equipo, marcada por las bajas, pero también por la ambición intacta del grupo.
Barrio quiso poner en contexto la plaga de lesiones que ha condicionado al equipo durante toda la temporada, aportando datos para explicar la situación. El conjunto morado acumula 42 ausencias en 25 partidos, con 13 lesiones registradas, muchas de ellas de carácter traumático. «¿Nos condiciona? Sí, mucho. ¿Puede ser una excusa? No», afirmó con rotundidad el entrenador, que quiso subrayar la capacidad del equipo para sobreponerse a las dificultades.
En ese sentido, el técnico también hizo autocrítica al recordar que la plantilla arrancó el curso con una rotación corta, una circunstancia que ahora pasa factura. «Con perspectiva, empezar con una plantilla tan corta y asumir la llegada de un jugador lesionado fue un error», reconoció.
A pesar de todo, el UEMC Valladolid se mantiene en la zona alta de la clasificación y depende de sí mismo en este tramo final. «Estamos segundos a falta de cinco jornadas y con todo en nuestra mano. Tenemos muy claro cuál es nuestro objetivo», insistió Barrio, que no se desvía del foco del liderato.
En el plano deportivo, el partido ante el conjunto sevillano se presenta como una auténtica prueba de fuego. Para el técnico, el Caja 87 es «el mejor roster de la categoría» y uno de los rivales más complicados del campeonato. «Es, seguramente, el partido más difícil de los que nos quedan», reconoció.
Las bajas vuelven a ser un factor determinante. Sam Taiwo no estará disponible tras sufrir molestias en el último entrenamiento y el equipo continúa con problemas en la dirección de juego, con un solo base puro disponible. Barrio admitió que esta situación puede ser un punto débil. «Sabemos que los rivales nos van a atacar ahí, sobre todo en el puesto de base», explicó.
Para paliar estas ausencias, el cuerpo técnico ha trabajado alternativas durante la semana, con jugadores como Ice o Jacob asumiendo responsabilidades en la dirección. «Lo estamos preparando, pero está claro que nos condiciona», señaló.
Pese a las dificultades, el discurso del entrenador no cambia: cada partido es una final. «Mientras esté en nuestra mano, vamos a ir a por la primera posición», aseguró Barrio, consciente de que una victoria en Sevilla supondría un golpe sobre la mesa en la lucha por el liderato.


