Inexo El Salvador vio cortada la racha de buenos resultados obtenida en los últimos partidos, al caer ante Ampo Ordizia 19-16, en un choque con muchas alternancias en el marcador, y en el que los vascos supieron sacar rédito del factor cancha para anotar dos ensayos en los compases finales, con los que obtuvieron la victoria.
La tensión del encuentro se hizo patente desde los primeros compases, con dos equipos lanzados, en busca de controlar el tanteo, y fueron los vallisoletanos los que consiguieron abrir el marcador, con un golpe de castigo, por fuera de juego de la defensa local, que convirtió Santi Ortega. Pero no hubo tiempo para celebrar ese buen comienzo, ya que Damián Huber empataba el choque, tras una infracción, también por fuera de juego, del cuadro chamizo.
Quedó claro que cualquier error se iba a pagar caro, ya que se transformaba en puntos y, de hecho, se fue incrementando el casillero de unos y otros, a través de las conversiones de Santi Ortega y Damián Huber, a consecuencia de las respectivas indisciplinas en ambas áreas.
Con el 6-6, y el protagonismo absoluto de las defensas y de los pateadores del cuadro local y visitante, llegó el primer ensayo del encuentro, a cargo de Reuben Du Plooy, quien hizo valer su experiencia tras un touch-maul, para posar el oval en la línea de marca local y dar ventaja a su equipo, con la posterior transformación de Santi Ortega (6-13). Eso, con 14 jugadores en el campo, tras las tarjetas amarillas a Lucas Santa Cruz y Fernando López, un jugador de cada equipo, que afectó más a los de Ordizia.
El conjunto chamizo se entregó por completo en el plano defensivo, para impedir a Ordizia crecerse con la posesión del oval, pero esa entrega en su área derivó en otro golpe de castigo, que convirtió Huber para recortar distancias antes del descanso (9-13).
No resultaba fácil gestionar las emociones en una cita tan determinante, en la que la balanza podía decantarse de un lado u otro por cualquier fallo. El conjunto vasco salió con mucha intensidad tras la reanudación, lo que tuvo como consecuencia un nuevo golpe de castigo que, en este caso, erró Huber. Había que sacar puntos de cada incursión al campo contrario, y Santi Ortega sí acertó en su conversión a palos, tras señalar el colegiado un golpe por no soltar al jugador placado, lo que permitió a Inexo El Salvador ampliar su ventaja (9-16).
Era el momento de echar el resto, de vaciarse por completo en un estadio de Altamira a rebosar, que empujaba con ahínco a los suyos, lo que tampoco resultaba sencillo de superar.
Los de Álvaro Gorostiza dispusieron de una gran ocasión para haber cerrado el partido, pero cuando estaban a punto de lograr un nuevo ensayo, la férrea defensa del conjunto vasco forzó un retenido, evitando así la marca visitante. Eso impulsó aún más a los de Suso Romero, que siguieron dominando las melés y, en general, las fases estáticas, ante un Inexo El Salvador al que le costaba demasiado mantener la posesión.
Y ese control tuvo como consecuencia la primera marca local, a cargo de Aitor Lasa, quien sacó rédito de su potencia física al alcanzar con éxito la línea de ensayo tras un touch-maul. Huber no pudo añadir los dos puntos del tiro a palos, lo que seguía dando ventaja a los vallisoletanos en el marcador (14-16), a falta de quince minutos para el final del duelo.
Todo o nada. Podía pasar cualquier cosa. Los nervios eran más que evidentes, sobre todo, en el cuadro chamizo, al ver recortada su renta por un rival que demostró una gran intensidad defensiva, y mucha ambición. Los vascos iban in crescendo, ante un rival que iba midiendo sus acciones y al que influyó el miedo a perder lo conseguido.
Y, a falta de tres minutos para la conclusión del partido, Brian González aprovechaba su envergadura para sorprender a la defensa visitante tras otro touch-maul y subir el que sería el último ensayo, dando así la victoria a su equipo. Porque, aunque los colegiales lucharon hasta el pitido final, no pudieron superar la seriedad defensiva de Ordizia, que impidió una marca de Matheo Triki, al sacarle del terreno de juego en última instancia, ya con el tiempo cumplido.
Con el 19-16 terminó el encuentro. Una derrota tremendamente dolorosa para los vallisoletanos, que llegaban con mayor confianza tras haber ganado sus últimos compromisos, y que deberán recuperar de cara al próximo duelo ante el Real Ciencias de Sevilla, de nuevo, a domicilio, en el que el único objetivo es la victoria.





