El encuentro comenzó con muchos minutos de igualdad, en los que las defensas se impusieron claramente a los ataques. El equipo quesero salió desde el inicio apostando por el juego a la mano, tratando de ganar metros y alcanzar la línea de marca visitante, pero sin conseguir romper el sólido entramado defensivo madrileño.
Tras cuatro incursiones del Quesos en la veintidós de Alcobendas sin lograr puntuar, llegó la primera aproximación del conjunto madrileño a la veintidós local. Tras esas jugadas iniciales, Pedro Cane robó el balón y pateó para ganar terreno, con una excelente presión de Mauro Perotti y Sergio Molinero a la recepción que forzó un retenido del propio Cane. Sam Hollingsworth transformó el golpe de castigo en el minuto 20 para abrir el marcador.
El primer ensayo del partido llegaría en la segunda visita de Alcobendas a la veintidós azul. Un golpe de castigo señalado por placaje alto de Andrea Mastouri permitió a los granates jugar un touch-maul que supo frenar el Quesos. Sin embargo, tras abrir el balón a la línea, el ala madrileño logró posar el oval. Cittadini no falló la transformación y colocó el 3-7 en el marcador.
Ya con el tiempo cumplido en la primera parte, una mala defensa en la línea quesera y un nuevo error en la touch permitieron de nuevo la entrada por banda del ala granate, que asistió al zaguero Eloy de la Pisa para un nuevo ensayo. Cittadini volvió a acertar a palos y amplió la ventaja visitante al descanso.
El segundo tiempo arrancó con errores queseros en el juego a la mano que derivaron en una melé a cinco metros de la línea de marca local. El medio de melé madrileño aprovechó la ocasión para anotar el tercer ensayo de Alcobendas, nuevamente transformado por Cittadini.
En el minuto 54 regresó a los terrenos de juego Marc Sánchez, tras una lesión que lo había mantenido apartado desde la segunda jornada de liga. A partir de ahí, el equipo dirigido por Merino tomó el control del partido y, tras varias fases de ataque dentro de la veintidós granate, Giorgi Turabelidze logró posar el balón en la línea de marca. Sam Hollingsworth transformó para recortar diferencias.
El tramo final estuvo marcado por varias decisiones arbitrales muy protestadas: un pase adelantado no señalado, una controvertida decisión de golpe franco en un ruck y una acción en la que el ala madrileño recogió el balón fuera del campo sin que el juez de línea indicara fuera. En esa jugada, Alcobendas logró colarse para que Jaime Mata ensayara bajo palos, con transformación posterior, dejando el marcador muy favorable a los visitantes.
Aun así, el Quesos no bajó los brazos. Desde su propia veintidós salió jugando a la patada, Alex Alonso logró palmear hacia atrás y Mauro Perotti pateó para sí mismo, culminando la acción con un nuevo ensayo en la zona de marca visitante, que fue transformado por Sam Hollingsworth.
El equipo quesero continuó atacando con ambición, pero Ponce estuvo atento para interceptar un pase y plantarse solo bajo los palos. Aaron Rus transformó sin fallo y puso el broche final al partido.





